Rue20 Español/Madrid
La comunidad marroquí continúa consolidando su peso demográfico en España, donde representa el principal grupo dentro de la población musulmana residente.
Según un reciente informe del Observatorio Demográfico, cerca del 65% de los musulmanes en el país son de origen Marruecos, en un contexto en el que esta comunidad alcanza ya entre 2,4 y 2,5 millones de personas, alrededor del 5% de la población total.
El estudio destaca especialmente el creciente protagonismo de esta población en las nuevas generaciones. En 2024, el 11% de los nacimientos en España correspondió a bebés con al menos un progenitor musulmán, una cifra que supera su peso demográfico global y refleja una presencia cada vez más significativa entre los jóvenes. Este fenómeno responde tanto a la inmigración como al crecimiento de las segundas generaciones nacidas en territorio español.
Desde el punto de vista territorial, la población musulmana —con fuerte presencia marroquí— se concentra principalmente en regiones como Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana, mientras que en términos proporcionales destacan Murcia, Cataluña y La Rioja. A nivel provincial, zonas como Almería, Gerona, Lérida o Tarragona registran algunos de los porcentajes más elevados de nacimientos con al menos un progenitor musulmán.
El informe subraya asimismo la importancia de esta comunidad en la estructura demográfica activa, ya que los musulmanes nacidos en el extranjero representan cerca del 8% de los hombres entre 20 y 44 años, una franja clave para el mercado laboral y la natalidad. Además, se observa que la fecundidad de las mujeres musulmanas sigue siendo superior a la media nacional, aunque muestra una tendencia descendente en los últimos años, especialmente entre las mujeres marroquíes.
En este contexto, el estudio pone de relieve tanto los desafíos como las oportunidades asociados a esta evolución demográfica, destacando el papel central de la comunidad marroquí en la transformación social de España. Su creciente presencia no solo influye en la dinámica poblacional, sino que también refuerza los vínculos humanos, culturales y económicos entre ambos países.
