Rue20 Español/Rabat
En un contexto internacional marcado por la persistencia de focos de violencia y la recomposición de las amenazas, Marruecos reafirma su posicionamiento como uno de los países más seguros a nivel global, según el Índice Global de Terrorismo 2026.
El informe, publicado por la Institute for Economics & Peace, encargado de medir el impacto del terrorismo en el mundo, destaca una disminución general de las muertes relacionadas con el terrorismo.
En 2025 se registraron 5.582 fallecimientos, lo que representa un descenso del 28% respecto al año anterior. No obstante, el documento advierte que esta mejora global oculta importantes desequilibrios geográficos, ya que cerca del 70% de las muertes se concentran en solo cinco países, entre ellos Pakistán, Burkina Faso y Nigeria.
En este panorama desigual, Marruecos destaca por su estabilidad sostenida. El Reino figura entre un grupo reducido de 25 países de un total de 163 que no han registrado atentados terroristas desde 2007, un indicador que el informe vincula a una estrategia de largo plazo basada en la prevención, la inteligencia y la cooperación internacional.
El estudio subraya además que el terrorismo tiende a concentrarse en contextos de conflicto o de gobernanza frágil. En 2025, únicamente el 1% de las muertes relacionadas con el terrorismo se produjeron fuera de estas condiciones, lo que refuerza la importancia de la estabilidad institucional. En este sentido, Marruecos se beneficia de un entorno político consolidado y de capacidades de seguridad orientadas a la anticipación de riesgos.
A nivel regional, el informe identifica al Sahel como el principal epicentro mundial del terrorismo, concentrando más de la mitad de las víctimas registradas. La expansión de grupos como Estado Islámico o JNIM en esta zona ha intensificado la inestabilidad, favorecida por la porosidad de las fronteras y la debilidad de las estructuras estatales. En contraste, la posición de Marruecos se perfila como un factor de estabilidad en las proximidades de una región altamente sensible.
El informe también destaca la creciente dimensión transfronteriza del terrorismo, señalando que aproximadamente el 64% de los ataques se producen a menos de 100 kilómetros de una frontera. Este dato pone de relieve la importancia del control territorial y de la cooperación internacional en materia de seguridad, ámbitos en los que Marruecos ha desarrollado dispositivos específicos.
Más allá del enfoque estrictamente securitario, el modelo marroquí se apoya en una estrategia preventiva integral que combina la supervisión del ámbito religioso, políticas de desarrollo socioeconómico y programas de lucha contra la radicalización. Este enfoque cobra especial relevancia ante la advertencia del informe sobre la evolución de las amenazas, en particular la creciente radicalización de los jóvenes en diversas regiones del mundo.
En conjunto, el Índice Global de Terrorismo 2026 sitúa a Marruecos como un ejemplo de estabilidad en un entorno internacional aún marcado por profundas asimetrías en la distribución de la violencia terrorista.
