Rue20 Español/Rabat
Un influyente grupo de expertos ruso destaca la consolidación de Marruecos en el dossier del Sáhara marroquí y subraya el papel central de Argelia en el conflicto regional.
El Consejo Ruso de Asuntos Internacionales (RIAC), con sede en Moscú, publica un informe exhaustivo sobre seguridad en Oriente Medio y África del Norte, donde analiza el conflicto del Sáhara marroquí desde una perspectiva geopolítica más amplia.
Según el documento, el expediente del Sáhara marroquí ya no se percibe únicamente como un enfrentamiento entre Marruecos y el Frente Polisario, sino como un conflicto regional en el que Argelia instrumentaliza al Polisario para avanzar sus intereses estratégicos.
Los expertos señalan que desde la ruptura del alto el fuego en noviembre de 2020, el Polisario se ha limitado a acciones esporádicas de baja intensidad, sin impacto decisivo en la correlación de fuerzas sobre el terreno.
El informe resalta la consolidación de Marruecos, apoyada en una estrategia sostenida basada en la integridad territorial y la promoción del desarrollo en las provincias del Sur. “La integración administrativa, las inversiones estructurantes y el despliegue de infraestructuras refuerzan la credibilidad internacional del Reino”, subraya el RIAC.
Asimismo, los analistas rusos destacan la dependencia estructural del Polisario respecto a Argel, tanto política como económicamente, y señalan que la iniciativa de autonomía marroquí, presentada en 2007, sigue siendo el marco más sólido para las negociaciones internacionales. La propuesta contempla amplias competencias locales en áreas económicas, administrativas y culturales, manteniendo la soberanía plena de Marruecos.
El informe también recuerda el impacto del reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el Sáhara bajo la administración de Donald Trump, un giro diplomático que habría incentivado a varios países occidentales a adoptar posiciones más favorables al Reino.
En cuanto al panorama internacional, el Consejo Ruso de Asuntos Internacionales señala un claro avance diplomático de Marruecos, evidenciado por la apertura de consulados en las provincias del Sur y la reducción de los estados que reconocen la autodenominada “RASD”. El RIAC concluye que, pese a la persistencia de tensiones de baja intensidad, la escalada regional es poco probable y la posición marroquí seguirá fortaleciéndose gradualmente.
