Rue20 Español/Rabat
Francia ha intensificado su ofensiva política y militar con el objetivo de adjudicarse el contrato para suministrar a Marruecos dos submarinos del modelo Scorpène, en una competencia abierta con fabricantes de Alemania y España por uno de los proyectos más estratégicos de la modernización militar marroquí.
Según informó el diario español La Razón, el grupo francés Naval Group lidera una intensa campaña diplomática en Rabat para convencer a las autoridades marroquíes de optar por la oferta gala.
La propuesta francesa compite directamente con la presentada por la empresa alemana ThyssenKrupp Marine Systems, mientras que la española Navantia también se ha posicionado en la carrera con sus submarinos de la clase S-80.
Más allá del componente estrictamente comercial, París estaría apostando por una oferta integral que incluye transferencia de tecnología, formación técnica y el fortalecimiento de una asociación industrial a largo plazo.
En este marco, Francia ha reforzado su presencia institucional en Marruecos mediante el nombramiento de un nuevo agregado militar especializado en armamento y la creación de una Comisión de Armamento dependiente de la Dirección General de Armamento francesa, destinada a estructurar la cooperación bilateral en materia de defensa.
El eventual acuerdo se inscribe en el proceso de modernización de las Fuerzas Armadas Reales iniciado en 2015. En una primera fase, el programa priorizó el refuerzo de las capacidades aéreas y terrestres, con la adquisición de drones, cazas de última generación y sistemas avanzados de defensa. En los últimos años, sin embargo, el foco estratégico se ha desplazado hacia el ámbito naval, en respuesta a los cambios geopolíticos que afectan al entorno marítimo regional.
En ese contexto, Marruecos ya dio un paso significativo al firmar un contrato con Navantia para la construcción de un buque de guerra del tipo Avante 1800, valorado en alrededor de 150 millones de euros. La operación fue interpretada como una señal del interés de Rabat por fortalecer sus capacidades de vigilancia marítima y protección costera.
La pugna europea por el contrato de los submarinos refleja el creciente atractivo del mercado marroquí para los grandes fabricantes de defensa.
Además del volumen presupuestario destinado al sector, Marruecos es percibido como un socio estable en una región marcada por tensiones y reconfiguraciones estratégicas.
De concretarse, la incorporación de submarinos supondría un salto cualitativo en la doctrina operativa de la Marina Real, ampliando su capacidad de disuasión y su proyección en un entorno marítimo considerado especialmente sensible.
