Rue20 Español/ Fez
La concentración de la selección argelina en Lawrence (Kansas) para el Mundial 2026, pensada para ser un auténtico fortín de secretismo, se ha convertido en el centro de la polémica internacional. Ni el blindaje absoluto del equipo ha impedido que su preparación haya sido expuesta al exterior.
Los Fennecs han cerrado por completo sus entrenamientos a la prensa y a los aficionados, una medida que también se mantuvo en su último amistoso ante Bolivia, disputado a puerta cerrada y sin televisión.
Sin embargo, la estrategia de hermetismo ha terminado volviéndose en su contra. Una cadena local de Kansas, KMBC 9 —afiliada a ABC—, habría utilizado drones para sobrevolar las instalaciones y captar imágenes de las sesiones de trabajo, que posteriormente fueron difundidas, desatando la indignación en el entorno argelino.
Desde la federación (FAF) han considerado lo ocurrido como “una grave violación de la privacidad del equipo”, en un contexto en el que el acceso a los entrenamientos estaba completamente restringido.
El secreto también rodeó el amistoso ante Bolivia, que terminó con victoria de Argelia por 4-0. El seleccionador Óscar Villegas dejó claro que la decisión de jugar a puerta cerrada no fue suya: “Es decisión de Argelia, no nuestra. Lo respetamos, son ellos quienes van a jugar en la Copa del Mundo”.
Además, tras el encuentro, el portero boliviano Carlos Lampe no dudó en analizar al rival en declaraciones posteriores, apuntando algunas debilidades del conjunto Magrebi. “Argelia es un rival que no presiona bien. A la hora de defender está un poco parado, apuesta mucho al contragolpe”, dijo.
