Rue20 Español/Rabat
Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque conjunto contra Irán el sábado, exacerbando las tensiones en la región en medio de estancadas negociaciones nucleares.
El ataque, que según informes iniciales se dirigió a las oficinas del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, provocó una respuesta inmediata de Irán y generó temores de una escalada regional.
El presidente Donald Trump, en un video publicado en redes sociales, confirmó que Estados Unidos había iniciado «importantes operaciones de combate en Irán».
Trump afirmó que Irán ha seguido desarrollando su programa nuclear y planea desarrollar misiles para llegar a Estados Unidos, e hizo un llamado al pueblo iraní para que “tome el control de su gobierno; será suyo”. Trump reconoció que podría haber bajas estadounidenses tras los ataques a Irán y dijo que “eso sucede a menudo en la guerra”.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que el ataque conjunto tenía como objetivo «eliminar una amenaza existencial planteada» por Irán. Netanyahu agregó que la operación conjunta «creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome su destino en sus propias manos».
Los medios de comunicación iraníes informaron de ataques en todo el país, con imágenes de humo elevándose desde la capital, Teherán. Las autoridades iraníes cerraron el espacio aéreo y cortaron los servicios de telefonía móvil. Se escucharon explosiones en Teherán, y las carreteras que conducían al complejo de Khamenei fueron cerradas. El vecino Irak también cerró su espacio aéreo.
El ataque se produce en un momento de gran tensión debido al programa nuclear iraní. Si bien Irán ha declarado que no ha enriquecido uranio desde junio, ha impedido que los inspectores internacionales visiten sitios que Estados Unidos bombardeó durante una guerra de 12 días.
Fotos satelitales analizadas por The Associated Press han mostrado nueva actividad en dos de esos sitios, lo que sugiere que Irán intenta evaluar y posiblemente recuperar material allí.
Irán ha prometido responder a cualquier ataque, e incluso ha afirmado que el personal militar estadounidense y las bases militares repartidas por la región serían objetivos. Horas después de los ataques contra Irán, explosiones sacudieron el norte de Israel mientras el país intentaba interceptar misiles iraníes. Las sirenas también sonaron en Jordania.
Los hutíes en Yemen, respaldados por Irán, prometieron reanudar los ataques con misiles y drones contra las rutas marítimas del Mar Rojo y contra Israel en apoyo a Irán.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, describió el ataque como una acción para eliminar amenazas, sin dar más detalles. Los objetivos de la campaña israelí incluían al ejército iraní, símbolos del gobierno y objetivos de inteligencia, según un funcionario informado sobre la operación.
La situación sigue siendo fluida, y la comunidad internacional observa con preocupación la evolución de los acontecimientos.
