Rue20 Español/Ciudad de México
Omar Cepeda Castro*
A pesar de que el asesinato de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho” fue un éxito, narcotraficante que había sido el más buscado y peligros de México y Estados Unidos y por quien se ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares, también se plantean varias preguntas respecto al estado real y a la naturaleza de la organización criminal más importante en México y de las más influyentes en el Mundo, por ejemplo, ¿quién será el próximo sustituto del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG)? ¿buscarán venganza durante los próximos días o semanas?, y ¿Cuál es el verdadero control territorial que tienen en México?
Estas preguntas cobran relevancia rumbo a la celebración del mayor evento deportivo del mundo, la Copa Mundial de Futbol que se realizará a partir de junio en tres países: México, Estados Unidos y Canadá. La inauguración será en la Ciudad de México con el partido entre el país anfitrión y Sudáfrica, mientras que la final está programada se realice en Nueva York.
Pero otras de las sedes donde se jugará el mundial de futbol en México será en Guadalajara, capital del estado de Jalisco, ubicada en el occidente del país y cuna cultural de expresiones que México ha exportado a todo el mundo como la música de mariachi y el tequila.
Lamentablemente, Guadalajara fue sede el pasado domingo de preocupantes actos violentos ejecutados por hombres pertenecientes al CJNG y en respuesta a los operativos de seguridad del Ejército mexicano que derivaron en el abatimiento de “El Mencho”. Guadalajara es uno de los principales centros de operación del cartel.
Esa capacidad de movilizarse por parte de este grupo criminal, y obligar a toda la sociedad a quedarse en casa mientras vehículos eran incendiados en diversos puntos de la ciudad y el aeropuerto internacional suspendía todos sus vuelos, generó la dura de si México debía suspender su participación como sede del Mundial de Futbol 2026.
En estos momentos no hay una respuesta definitiva. Lo que sí es un hecho, es que la mañana del lunes 23 de junio, un día después de lo vivido en varios estados de México, había calma generalizada y las actividades poco a poco se comenzaron a reestablecer en todas sus áreas: comerciales, educativas, laborales y turísticas, pero al mismo tiempo las y los mexicanos despertaron con incertidumbre y preocupación.
Nunca se había visto una respuesta criminal como la que se vivió ayer, y por supuesto, la sociedad mexicana asumió que el problema que enfrenta el país es más profundo de lo que parecía. Eso nos hace replantearnos, ¿hasta dónde el crimen organizado será capaz de actuar contra un Estado y ese Estado hasta donde va a ser capaz de detenerlos?
El Mundial de Futbol se acerca, y esperemos que las Fuerzas Armadas, sus estrategias de inteligencia y operativas sean lo suficientemente capaces para replegar las actividades y seguir disminuyendo a los cárteles de la droga e inhibir su capacidad de reacción violenta.
Durante los próximos días debe reinar la paz, tranquilidad y armonía para que las y los mexicanos, pero también los extranjeros que desean venir a vivir el futbol, disfruten del máximo evento deportivo del mundo. No obstante, esa certeza debe ser brindada por los diversos niveles de gobierno de manera urgente, con acciones y capacidad operativa e informativa, de lo contrario los juegos de futbol podrían estar ante la amenaza de inasistencia o abandono por miedo.
México tiene una oportunidad para demostrar que es capaz de reestablecer la paz y la unidad. Ojalá que las fuerzas del Estado sean lo suficientemente rápidas, fuertes y sinceras, porque de no hacerlo, no sólo se corre el riesgo de que se suspendan los partidos de futbol en Guadalajara, la Ciudad de Mexico o Monterrey, sino que México habrá entrado a un callejón sin salida.
*Periodista mexicano.
