Rue20 Español/Rabat
La posición de la Unión Europea sobre el diferendo regional en torno al Sáhara marroquí volvió a quedar definida tras una respuesta oficial de la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, quien confirmó que los Veintisiete mantienen una línea clara que reconoce el peso central del plan de autonomía propuesto por Marruecos.
La aclaración llegó a raíz de una interpelación escrita presentada por la eurodiputada irlandesa Lynn Boylan, cercana a las posiciones del Polisario.
En su respuesta, la responsable europea recordó que la postura comunitaria fue actualizada durante el Consejo de Asociación entre la Unión Europea y Marruecos celebrado el 29 de enero de 2026.
Según explicó Kallas, dicha actualización se inscribe en la línea marcada por la resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que respalda los esfuerzos internacionales destinados a reactivar el proceso político.
En este contexto, Bruselas reafirma que la iniciativa marroquí de autonomía constituye una base seria para avanzar hacia una solución negociada.
La responsable europea reiteró igualmente el apoyo de los Estados miembros a las gestiones impulsadas por el secretario general de la Naciones Unidas y su enviado personal, con el objetivo de facilitar un diálogo entre las partes que conduzca a un acuerdo justo, duradero y mutuamente aceptable.
En su respuesta, Kallas alentó además a los actores implicados a entablar negociaciones sin condiciones previas y a presentar propuestas concretas que permitan avanzar hacia un arreglo político definitivo.
En esa línea, subrayó que una autonomía efectiva aparece cada vez más como una de las vías más realistas para cerrar el contencioso.
La reciente reunión del Consejo de Asociación entre Bruselas y Rabat marcó precisamente un nuevo paso en esa dirección. El comunicado conjunto adoptado tras el encuentro recoge el respaldo europeo a los llamamientos del Consejo de Seguridad para que las partes participen en el proceso político tomando como referencia la propuesta de autonomía presentada por Marruecos.
El documento también destaca la disposición marroquí a detallar el funcionamiento de una eventual autonomía dentro del marco de su soberanía, una iniciativa que la Unión Europea considera un elemento constructivo para favorecer el avance de las negociaciones y acercar posiciones en torno a una solución definitiva del diferendo regional.
