Rue20 Español/Tánger
En un evento celebrado el pasado 22 de enero en el Instituto Cervantes de Tánger, el destacado docente, traductor y escritor marroquí Ahmed Oubali ofreció una conferencia sobre su trayectoria y visión del hispanismo, en la que fue homenajeado por su contribución al estudio y la difusión de la lengua y la cultura españolas en Marruecos y el mundo árabe.
Oubali, cuya carrera académica incluye estudios en la universidad Rennes II de Francia y una larga labor docente en la Escuela Normal Superior de Martil, aprovechó la ocasión para presentar su concepto de “hispanalista”, neologismo que distingue a aquellos especialistas que, además de estudiar y enseñar español, integran investigación crítica, creación literaria y traducción multilingüe para enriquecer el hispanismo internacional.

El hispanista y el hispanalista
En diálogo con el público, Oubal explicó que, según la RAE, el hispanista es “especialista en la lengua y la cultura hispánicas”.
Sin embargo, señaló que esta definición “aunque breve, es generosamente ambiciosa”, ya que la lengua y la literatura españolas son campos vastos que requieren del dominio de saberes afines.
Para él, un hispanista estudia, enseña y promueve la cultura del mundo hispánico desde su propio contexto; mientras que el hispanalista va más allá: “Combina investigación crítica y creación literaria para explorar las dinámicas del hispanismo en un mundo plurilingüe”, explicó.
Oubali identificó tres perfiles de hispanistas:
1. Quienes acceden a la docencia por motivos prácticos, sin un interés profundo en el mundo hispánico.
2. Los hispanófilos que se integran plenamente en la sociedad española y disfrutan de su cultura, gastronomía y arte.
3. Los hispanalistas, que suman a lo anterior la labor crítica y creativa, publicando ensayos y ficciones que dialogan con la ética, la política y la memoria cultural.
Entre las características del hispanalista, Oubali destacó la capacidad de producir conocimiento y arte, traducir entre lenguas, y actuar como agente cultural que fomenta la ciudadanía global a través del español.
Reconoció que su contribución personal al campo es modesta, pero resaltó el puesto respetable que ocupa el hispanismo marroquí en el mundo árabe y africano.

La enseñanza del español y la memoria personal
Durante la conferencia, Oubali reflexionó sobre su experiencia como docente de ELE, defendiendo una didáctica que considere a cada estudiante como lector en potencia.
“La literatura puede convertirse en una experiencia de pertenencia para quienes encuentran en ella un espejo o una ventana”, afirmó. Su labor creativa en el género negro busca dar voz a quienes la vida ha silenciado, mientras que sus ensayos aspiran a una crítica literaria imaginativa y ética, capaz de dialogar entre culturas.
Sobre la relación entre enseñanza del español y memoria personal, señaló que su infancia “colonial” funciona como un laboratorio de sonidos y conversaciones que cruzan fronteras.
Para él, el español deja de ser solo objeto de estudio y se convierte en puente entre identidades en tensión y en armonía.
El hispanismo marroquí y su proyección internacional
Oubali destacó la relevancia del hispanismo magrebí como “una constelación de voces que se cruzan, se traducen y se reescriben”.
Subrayó la función del hispanismo marroquí como puente entre culturas, facilitando la interacción entre español, árabe y bereber; y promoviendo la ciudadanía lingüística y cultural desde un enfoque intercultural y decolonial.
Entre los retos que enfrenta este campo se encuentran la visibilidad internacional, la financiación de proyectos de investigación y la creación de redes de colaboración con universidades de España, Francia, América Latina y Estados Unidos.
Asimismo, resaltó la importancia de las tradiciones orales y la memoria colectiva como fuentes vivas para la crítica literaria y la creación, y abogó por la cooperación en traducción y proyectos multidisciplinarios.
Para los jóvenes hispanistas, Oubali recomendó cultivar la curiosidad, practicar la lectura crítica con responsabilidad ética y aprovechar las alianzas internacionales, sin perder de vista la memoria y la identidad propias.
Concluyó que el hispanismo marroquí tiene raíces milenarias y un papel crucial en el diálogo entre tradiciones y culturas, y que su futuro depende de la formación, la cooperación internacional y la valoración de la memoria como fuente de creatividad y pensamiento crítico.
“Mi ponencia representa la memoria de un profesor que aprendió que enseñar español es enseñar a escuchar al otro, a preguntarse y a imaginar mundos posibles donde prevalezcan los derechos humanos y los valores culturales”, resumió Oubali.
