Rue20 Español/Rabat
La presidenta del Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos, Amina Bouayach, presentó este viernes en la Suprema Corte de Justicia de México la experiencia de su país en materia de derechos humanos, destacando un proceso “profundo y acumulativo” que combina reformas legales, políticas, sociales y culturales.
Durante su intervención, Bouayach señaló que la evolución de los derechos humanos en Marruecos está estrechamente vinculada a la consolidación democrática y a la promoción de la dignidad humana como principio rector de la legislación y las políticas públicas. “No se trata de una serie de medidas aisladas, sino de elecciones nacionales claras que colocan la dignidad humana en el centro de la acción colectiva”, afirmó.

La responsable marroquí presentó los cinco pilares que, según ella, definen un Estado defensor de los derechos humanos: respeto a la supremacía de la ley, protección judicial y extrajudicial de los derechos, promoción de derechos a través de políticas públicas, garantía de acceso a la justicia para todos, y responsabilidad y rendición de cuentas de las autoridades.
Bouayach recordó que Marruecos ha experimentado, durante más de dos décadas, un proceso de transformación que ha fortalecido la participación ciudadana y permitió la creación de una Comisión Nacional de Verdad, Justicia y Reconciliación para abordar violaciones del pasado.
Sus recomendaciones sirvieron de base para reformas constitucionales, legislativas e institucionales que consolidan la democracia y la protección de los derechos humanos.
La presidenta del Consejo Nacional de Derechos Humanos enfatizó que el enfoque marroquí se basa en tres principios: consenso en lugar de compromisos forzados, soluciones adaptadas al contexto nacional e inclusión de todos los actores y regiones del país.
Destacó también el papel activo de la sociedad civil en la apropiación de normas internacionales y su traducción a políticas concretas.
Bouayach subrayó que el compromiso con los derechos humanos no es lineal y enfrenta debates y desafíos, pero se fortalece generación tras generación y se ha convertido en una opción estratégica irreversible.
Según explicó, Marruecos combina enfoques reactivos y preventivos, utilizando los derechos humanos como motor de desarrollo integral y sostenible.
La presentación se realizó con ocasión de la publicación del libro colectivo Derechos humanos: Desafíos y perspectivas contemporáneas en un mundo globalizado, que reúne experiencias de expertos de América Latina, España, Marruecos y Georgia.
La obra, disponible en la biblioteca de la Suprema Corte de México, fue elaborada con la colaboración de la Universidad española “Rey Juan Carlos” y del Tribunal Electoral de México.
Bouayach concluyó que la experiencia marroquí demuestra que construir un Estado defensor de los derechos humanos es un proceso gradual, participativo y adaptado a la realidad nacional, sin perder de vista la universalidad de los derechos en sus tres dimensiones: prevención, protección y promoción.
