Rue20 Español/Málaga
España vive una de sus jornadas más trágicas tras el grave accidente ferroviario ocurrido este domingo en el municipio cordobés de Adamuz, donde la colisión y descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad —uno de Iryo y otro Alvia— ha provocado al menos 39 fallecidos, decenas de heridos y un número creciente de personas desaparecidas. Se trata del segundo accidente más grave en la historia de la alta velocidad española desde su inauguración en 1992, solo superado por el siniestro de Santiago de Compostela en 2013.
Según los últimos datos oficiales, 48 personas permanecen hospitalizadas, doce de ellas en unidades de cuidados intensivos, incluido un menor. Además, las autoridades han elevado a 33 el número de viajeros desaparecidos, mientras continúan las labores de rescate con maquinaria pesada, lo que hace temer que la cifra de víctimas mortales pueda aumentar en las próximas horas.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado este lunes a la zona del accidente y ha cancelado toda su agenda, incluida su participación en el Foro Económico Mundial de Davos. Está previsto que comparezca ante los medios junto al ministro de Transportes, Óscar Puente, quien ha advertido de que todavía no se conocen las causas del siniestro. Renfe, por su parte, ha descartado que el accidente se deba a un exceso de velocidad y apunta a un posible fallo del material o de la infraestructura.
La tragedia ha provocado una paralización casi total de la actividad política e institucional. El Congreso de los Diputados, el Senado, parlamentos autonómicos y numerosos ayuntamientos han guardado minutos de silencio y suspendido sus agendas. El Gobierno ha decretado tres días de luto oficial.
Los Reyes de España han expresado su consternación y se desplazarán este martes a Córdoba para arropar a las víctimas y a sus familias. También han llegado muestras de solidaridad desde todas las comunidades autónomas, así como mensajes de apoyo de líderes internacionales y de la Unión Europea, que ha ofrecido ayuda logística a España.
Los principales partidos políticos han suspendido actos de campaña, especialmente en Aragón, en señal de respeto, aunque Vox ha decidido mantener sus actividades. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se ha desplazado a Adamuz tras convocar una reunión de emergencia, mientras que otras formaciones han pedido transparencia y una investigación exhaustiva para esclarecer lo ocurrido cuanto antes.
En el ámbito judicial, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y la Fiscalía ya se han desplazado al lugar del siniestro, y la investigación ha quedado en manos del juzgado de guardia de Montoro. Paralelamente, la Guardia Civil ha habilitado oficinas en varias ciudades para la identificación de las víctimas mediante pruebas de ADN.
Mientras continúan las labores de rescate y atención a los heridos, España permanece conmocionada por una tragedia que ha reabierto el debate sobre la seguridad ferroviaria y que ha dejado una profunda huella en la sociedad, a la espera de conocer las causas exactas de uno de los accidentes más devastadores de las últimas décadas.
