Rue20 Español/Rabat
La Casa Blanca anunció el miércoles la entrada en vigor de la segunda fase del plan de paz para Gaza, una etapa centrada en la desmilitarización, la creación de un gobierno tecnocrático palestino y la reconstrucción del territorio, informó el sitio estadounidense Axios.
En este contexto, Marruecos ha sido citado como uno de los posibles países contribuyentes a la futura Fuerza Internacional de Estabilización encargada de garantizar la seguridad durante esta fase sensible.
Según fuentes oficiales estadounidenses, esta “fase II” tiene como objetivo evitar una recaída hacia un conflicto abierto tras la frágil tregua vigente y contempla la retirada progresiva de las fuerzas israelíes, el desarme de Hamás y la instauración de nuevas estructuras de gobernanza y seguridad.
La participación de Marruecos, junto con Indonesia, reforzaría su estatus de actor diplomático y de seguridad creíble en Oriente Medio, capaz de intervenir en contextos complejos sin recurrir a la confrontación regional.
Paralelamente, se ha anunciado la formación de un gobierno palestino tecnocrático en Gaza, compuesto exclusivamente por personalidades locales y dirigido por Ali Shaath, ex alto funcionario de la Autoridad Palestina.
Este órgano se encargará de la gestión diaria del territorio y de facilitar la reconstrucción de infraestructuras devastadas, mientras persiste la crisis humanitaria, con cientos de civiles asesinados desde octubre y gran parte de la población desplazada.
El plan incluye también la creación del “Board of Peace”, presidido por Donald Trump y con la supervisión sobre el terreno de Nickolay Mladenov, ex enviado de la ONU para Oriente Medio, que tendrá a su cargo la supervisión de la transición y la coordinación de la fuerza internacional destinada a formar y apoyar a las fuerzas de seguridad palestinas.
La Casa Blanca subrayó que cualquier incumplimiento de las obligaciones, como la restitución del último rehén israelí fallecido, conllevaría “graves consecuencias”.
La participación marroquí en esta iniciativa refleja la continuidad del compromiso histórico de Rabat con la paz en Oriente Medio, basado en el equilibrio, el diálogo y el apoyo a las instituciones palestinas.
