Rue20 Español/Ciudad de México
Moisés Amselem Elbaz*
Este importante reconocimiento internacional refleja la estima de la comunidad internacional por la visión esclarecida de Su Majestad el Rey Mohammed VI a favor de la preservación del patrimonio cultural, de la valorización de las expresiones artísticas auténticas y de la salvaguarda de los saberes tradicionales como palancas esenciales del desarrollo sostenible y de la cohesión social, indica un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero.
La inscripción consagra, por tanto, la riqueza secular del caftán marroquí, testigo vivo de la historia del Reino, de su identidad plural y de su genio creativo. Es crucial destacar que el Reino de Marruecos no solo preservó esta prenda, sino que fue su cuna de creación y diseño. Ya en su época de esplendor inicial, Marruecos dictaba la tendencia en arte, conciencia de crear y diseñar, transformando influencias externas en una expresión de identidad propia e incomparable. Llevado y preservado a través de las generaciones, el caftán constituye un símbolo de elegancia, refinamiento y transmisión de los saberes artesanales únicos a través de las regiones de Marruecos.
Este reconocimiento refleja también el papel activo y constructivo del Reino de Marruecos dentro de la UNESCO, así como su compromiso constante con la protección y promoción del patrimonio cultural inmaterial, en toda su diversidad y profundidad histórica, resalta el comunicado.
A través de esta decisión, el Comité del Patrimonio Inmaterial saluda la contribución de Marruecos a la preservación de un patrimonio vivo donde se conjugan creatividad, identidad y transmisión intergeneracional, y que continúa enriqueciendo el diálogo intercultural y la comprensión mutua entre los pueblos.
El Reino de Marruecos continuará, en el marco de este reconocimiento, sus esfuerzos en favor de la salvaguarda, valorización y transmisión de los saberes relacionados con el caftán marroquí, y reafirma su apego a los valores universales de diversidad cultural y respeto mutuo, que están en el corazón del mandato de la UNESCO.
El caftán marroquí, como prenda distintiva creada en el Reino, tiene raíces profundas que se remontan a finales del siglo XV y principios del XVI, influenciado por la herencia andalusí y morisca, consolidándose en la cultura marroquí a partir del siglo XVII como símbolo de realeza y luego de estatus para clases medias y altas, evolucionando hasta convertirse en una pieza icónica de la moda tradicional marroquí, a menudo adornada con bordados y cinturones como la «mdama».
La «Mdama»
La mdama es mucho más que un simple cinturón; es el complemento esencial que realza y define la silueta del caftán. Tradicionalmente confeccionada en seda o con hilos de oro y plata, puede ser una banda ancha lujosamente bordada o un cordón intricadamente trenzado. Su artesanía, que a menudo incluye pedrería y filigranas, representa la cumbre de la orfebrería y el tejido marroquíes, simbolizando el refinamiento y el estatus. Es la firma final de elegancia y una pieza de patrimonio familiar que se transmite entre generaciones.
Este legado de creatividad y excelencia artesanal ha sido reconocido a lo largo de la historia. Como observaran eruditos de la época:
«El caftán, con sus pliegues soberbios y su tela fina, no es solo vestimenta; es el lienzo donde el alma del arte marroquí se escribe con hilos de oro y plata.»
*Colaborador.
—Inspirado en las crónicas de viajeros y estudiosos históricos como León el Africano, quien en el siglo XVI ya elogiaba la exquisitez y el profundo simbolismo de la indumentaria en la corte del Reino.
