Rue20 Español/Rabat
Nasser Bourita, Ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, enfatizó que el expediente del Sáhara marroquí está experimentando hoy un auge diplomático sin precedentes gracias al liderazgo sabio del Rey Mohammed VI, y después de cincuenta años de la creación de esta disputa regional, confirmando que la iniciativa de autonomía presentada por Marruecos en 2007 se ha convertido en el único marco para una solución realista dentro de las Naciones Unidas y en las relaciones de Rabat con sus socios internacionales.
Durante la presentación del proyecto de presupuesto parcial de su ministerio ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, a principios de esta semana, Bourita explicó que el profundo cambio en este expediente se manifiesta en la expansión del apoyo internacional a la propuesta de autonomía, especialmente por parte de las principales potencias, encabezadas por Estados Unidos de América, destacando que la postura estadounidense no es solo una declaración política, sino un apoyo práctico que orienta el proceso de la ONU hacia una solución final basada en la autonomía.
Añadió que la comunidad internacional, y con ella el enviado personal del Secretario General, está convencida de que la solución es conocida, y que el debate hoy se centra en las formas de implementar la autonomía de acuerdo con un enfoque práctico y definitivo.
El ministro señaló que los continuos reconocimientos de la marroquinidad del Sáhara y el creciente apoyo a la autonomía han pasado a una nueva fase que refleja la voluntad internacional de poner fin al conflicto, consagrando la soberanía de Marruecos y fortaleciendo la estabilidad de la región.
Bourita consideró que la Resolución 2797 emitida por el Consejo de Seguridad el 31 de octubre de 2024 representa un punto de inflexión histórico, ya que consolidó la autonomía bajo la soberanía marroquí como la única solución realista, y confirmó que las negociaciones deben celebrarse sobre la base de esta propuesta y ninguna otra.
Añadió que la resolución de la ONU resolvió la cuestión de la soberanía de manera clara, ya que Marruecos pasó de la posición de «parte interesada» a la posición de «propietario de la soberanía legítima», dirigiendo el debate internacional hacia cómo activar la autonomía en el marco de esta soberanía.
Destacó que la resolución obligó al Secretario General de las Naciones Unidas y a su enviado personal a organizar negociaciones basadas exclusivamente en la iniciativa marroquí, lo que constituye una fuerte delegación política que apoya la posición nacional y fortalece su legitimidad internacional.
Durante su interacción con las intervenciones de los diputados, Bourita elogió el nivel del debate institucional, considerando que refleja la conciencia colectiva de la importancia de asegurar los logros nacionales. Recordó el discurso del Rey Mohammed VI el 31 de octubre de 2025, que describió como una referencia fundamental para la diplomacia marroquí, por las directrices que contiene destinadas a pasar de la fase de defensa a la fase de construcción y consolidación de los logros sobre el terreno y diplomáticos.
El ministro afirmó que la próxima fase requiere una vigilancia constante y una movilización nacional general, especialmente después de los recientes acontecimientos positivos, señalando que la política exterior del Reino ha logrado resultados notables gracias a la claridad de la visión real y la firmeza de la posición nacional. Hizo hincapié en la necesidad de continuar acelerando el desarrollo en las regiones del sur y apoyar los proyectos económicos, sociales y culturales que las convierten en un polo estratégico para la cooperación africana y un campo prometedor para el desarrollo sostenible.
Bourita consideró que la población de las regiones del sur representa el pilar fundamental de la legitimidad realista a través de su amplia participación en la gestión de sus asuntos locales, pidiendo una movilización conjunta para implementar el nuevo modelo de desarrollo para estas regiones.
