Rue20 Español/Rabat
El proyecto de ley de finanzas de 2026 se encamina a ser histórico gracias a las grandes orientaciones que contiene a la luz de las altas directrices reales, incluidas en particular en los dos últimos discursos con motivo de la Fiesta del Trono Glorioso y la apertura del año legislativo, para consolidar la posición de Marruecos como país emergente, así como para implementar los compromisos relacionados con la protección social.
El proyecto de ley de finanzas para el año 2026 se enmarca en un contexto internacional marcado por la incertidumbre, lo que ha afectado a las perspectivas de crecimiento económico a nivel mundial.
A nivel nacional, se espera que la economía nacional registre un crecimiento del 4,8% para el año en curso, respaldado por la recuperación de la demanda interna y la vitalidad del tejido productivo, dada la notable dinámica que experimentan las actividades no agrícolas.
Estos alentadores resultados económicos se han visto reforzados por el control de la inflación en un 1,1% a finales de agosto de 2025, y el control continuo del déficit presupuestario en un 3,5% del producto interno bruto.
El proyecto de ley de finanzas también tiene como objetivo acelerar los proyectos de «Marruecos emergente» y lograr un desarrollo nacional que combine la justicia social y el desarrollo territorial integrado, al servicio de todos los ciudadanos en pie de igualdad.
Con este fin, el proyecto de ley de finanzas para el año 2026 se basa en cuatro prioridades principales:
Primero: Consolidar las adquisiciones económicas para fortalecer la posición de nuestro país entre los países emergentes: mediante el estímulo de las inversiones privadas, tanto nacionales como extranjeras, la aceleración de la implementación efectiva del pacto de inversión, la activación de la oferta de Marruecos de hidrógeno verde, la mejora continua del atractivo del clima empresarial y el fortalecimiento de la asociación innovadora entre los sectores público y privado, además de diversificar las fuentes de financiación de la economía.
Se prestará especial atención a las micro, pequeñas y medianas empresas, que se consideran una de las fuentes de empleo más importantes en el tejido productivo nacional, especialmente a través de la activación de un nuevo mecanismo de asistencia técnica y apoyo financiero a sus inversiones, en beneficio de la creación de empleos y el logro de la justicia territorial.
En el mismo marco, se intensificarán los esfuerzos para integrar a los jóvenes y las mujeres en el mundo laboral, así como para reducir los efectos de la sequía en el empleo en el ámbito rural, además de continuar con el programa de apoyo a los criadores de ganado y la reestructuración del rebaño nacional.
