Rue20 Español/Rabat
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, confirmó la disposición de su país a apoyar cualquier solución a la cuestión del Sáhara marroquí que satisfaga a todas las partes en conflicto en la región, enfatizando la importancia del consenso y la justicia para lograr un acuerdo sostenible.
Esto se produjo durante una reunión de Lavrov con representantes de los medios de comunicación árabes, donde explicó que la posición de Rusia se basa en las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el tema, que se consideran la base de una solución política. Dijo: «Para nosotros, la solución solo será aceptable si todas las partes involucradas sienten que los resultados logran un equilibrio justo de sus intereses».
Lavrov señaló que Estados Unidos, durante el primer mandato del presidente Donald Trump, reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara, pero Rusia considera necesario basarse en las resoluciones de la ONU que se centran en otorgar a la región un grado de autonomía, como la base principal para cualquier acuerdo.
El ministro ruso agregó: «En caso de que se emitan nuevas resoluciones que reflejen diferentes principios para la solución, estamos dispuestos a estudiarlas siempre que sean aceptables para todas las partes interesadas».
Lavrov consideró que el plan de autonomía propuesto por Marruecos podría tener éxito, pero después de un acuerdo de las partes interesadas bajo los auspicios de las Naciones Unidas.
Según los analistas, la cuestión del Sáhara marroquí ya no es solo un asunto regional, sino que se ha convertido en un expediente que recibe una amplia atención internacional, especialmente entre los pilares de la política internacional.
Las declaraciones de altos funcionarios de las administraciones estadounidense y rusa indican, según estos, que la solución final para el expediente de larga data está a la vuelta de la esquina para poner las cosas en su lugar correcto y mejorar las posibilidades de lograr una estabilidad duradera en el norte de África.
