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En un evento celebrado el martes por la noche en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), el embajador de Marruecos en Argentina, Fares Yassir, conmemoró los 65 años de relaciones diplomáticas entre Marruecos y Argentina, destacando la solidez, la constancia y la durabilidad de los lazos bilaterales.
La conferencia, titulada Marruecos-Argentina: 65 años de relaciones diplomáticas, logros y oportunidades, fue un espacio para reflexionar sobre el pasado y vislumbrar el futuro de esta importante asociación estratégica.
El embajador Yassir enfatizó que las relaciones entre ambos países son «sólidas, históricas y estratégicas», cimentadas en la confianza mutua y el respeto recíproco.
Recordó que esta relación es más que un vínculo político, es un «puente humano y cultural» con raíces en la historia compartida de ambos pueblos. Un ejemplo de esto es la llegada de inmigrantes judíos marroquíes a Argentina en el siglo XIX, quienes contribuyeron significativamente a la vida económica, educativa y cultural del país, estableciendo así el primer vínculo entre ambas naciones.
Las relaciones diplomáticas oficiales se establecieron en 1960, marcando el inicio de una nueva etapa. Desde entonces, se han fortalecido a través de un diálogo constante y el intercambio regular de visitas de alto nivel, incluyendo la visita del expresidente Carlos Menem a Marruecos y la del Rey Mohammed VI a Argentina en 2004.
A lo largo de las décadas, Marruecos y Argentina han construido una asociación basada en la complementariedad económica, la confianza política y el apoyo mutuo en foros internacionales. El embajador destacó el apoyo recíproco en candidaturas a puestos multilaterales, un símbolo de la convergencia de puntos de vista sobre cuestiones globales.
En la actualidad, una importante delegación económica argentina se encuentra en Marruecos, representando a empresas de los sectores farmacéutico y tecnológico, lo que subraya el interés en fortalecer los lazos comerciales.
El embajador Yassir también presentó un panorama del desarrollo de Marruecos, destacando su estabilidad institucional, su anclaje occidental, y su profunda identidad africana y árabe. Marruecos ha adoptado un modelo de desarrollo ambicioso, basado en la diversificación económica y la inversión en proyectos de infraestructura a gran escala, incluyendo puertos, autopistas, aeropuertos y el desarrollo de los sectores automotriz y aeronáutico.
El embajador enfatizó la posición geoestratégica de Marruecos como un «hub» aéreo y logístico que conecta África, Europa y América Latina. Asimismo, mencionó el crecimiento del turismo, con más de 17,4 millones de visitantes anuales, y el auge de las energías renovables, posicionando a Marruecos como líder africano en energía solar, eólica y, próximamente, en hidrógeno verde.
Yassir también resaltó la importancia del «soft power» marroquí, mencionando el éxito del fútbol marroquí, que alcanzó las semifinales de la Copa del Mundo de 2022, y la organización de la CAN 2025 y la Copa del Mundo 2030, como evidencia del reconocimiento mundial de la capacidad de Marruecos para organizar eventos de gran envergadura.
Finalmente, el embajador subrayó la diplomacia proactiva de Marruecos, incluyendo los logros en el expediente del Sahara y el regreso triunfal a la Unión Africana en 2017. Concluyó que estos 65 años de relaciones diplomáticas representan el inicio de una nueva etapa de cooperación, más ambiciosa y orientada hacia el desarrollo sostenible y la prosperidad compartida.
En la misma conferencia, Mariano Simon Padros, director de relaciones económicas con África y Oriente Medio en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, presentó un panorama de los intercambios comerciales bilaterales, destacando su crecimiento constante y sostenido.
Padros resaltó la solidez y el potencial de la asociación económica, impulsada por la diversificación de los productos exportados y un diálogo económico más estructurado. Marruecos se ha convertido en el segundo socio comercial de Argentina en África y el tercer destino de sus exportaciones en el continente africano, un testimonio del fortalecimiento de los lazos económicos entre ambas naciones.
