Rue20 Español/Rabat
Marruecos ha denunciado este martes ante el Comité Ejecutivo del ACNUR en Ginebra la persistente «anomalía humanitaria» en los campamentos de Tinduf, situados en el suroeste de Argelia, que se extiende por más de cinco décadas.
El embajador representante permanente de Marruecos en Ginebra, Omar Zniber, instó a la ACNUR a cumplir plenamente su mandato, haciendo hincapié en la necesidad de un «registro independiente e inmediato» de las poblaciones que, según Marruecos, se encuentran secuestradas en estos campamentos.
Durante el debate general de la 76ª sesión del Comité Ejecutivo de ACNUR, el embajador Zniber subrayó que la «neutralidad humanitaria nunca debe confundirse con la pasividad ante la injusticia». Denunció la prolongación de una situación «anómala y única en los anales del ACNUR» y enfatizó la necesidad de adherirse estrictamente a los principios humanitarios fundamentales, incluyendo la neutralidad, imparcialidad, transparencia, responsabilidad y el carácter civil de los campamentos.
Zniber recordó que la recomendación de un registro independiente, formulada por la Oficina del Inspector General de ACNUR en 2005, aún no se ha implementado, permaneciendo como «letra muerta» dos décadas después.
«Cada recurso movilizado debe contribuir a una solución duradera sin desviarse de su objetivo humanitario», declaró Zniber, instando a «reforzar los mecanismos de seguimiento y control para garantizar que cada ayuda aportada llegue efectivamente a los beneficiarios destinatarios».
Marruecos también expresó su preocupación por la falta de acceso humanitario libre y sin trabas a los campamentos de Tinduf, así como por el incumplimiento del carácter civil de los lugares de asilo.
El embajador Zniber reafirmó el compromiso de Marruecos como «tierra de asilo y actor humanitario comprometido», destacando su política migratoria humanista respaldada por marcos legales e institucionales sólidos, además de su contribución a la ayuda humanitaria internacional, incluyendo a través de ACNUR.
Marruecos espera que los principios de responsabilidad, transparencia y corresponsabilidad guíen las futuras acciones de ACNUR, instando a la organización a mejorar su eficacia operativa y a abrir sus procesos a los Estados miembros.
En respuesta a las declaraciones de Marruecos, el Alto Comisionado Filippo Grandi se comprometió a mantener el carácter no político de la protección de los retenidos. Grandi reiteró «la urgencia y la importancia de alcanzar una solución política a esta situación, que duró demasiado», refiriéndose a las discusiones sobre el expediente del Sáhara marroquí ante el Consejo de Seguridad.
Aseguró que ACNUR continuará comprometido con la respuesta humanitaria en Tinduf y mantendrá la vigilancia sobre el carácter civil de los campamentos.
