Rue20 Español/ Ciudad de México
Por Moisés Amselem Elbaz*
El pasado jueves 2 de octubre, miembros de la comunidad judía de origen marroquí residentes en México se reunieron en la sinagoga del Kolel “Midrash Letorá”, ubicada en la Ciudad de México, para conmemorar Yom Kipur, el día más sagrado del judaísmo, dedicado al ayuno, la plegaria y la introspección.
Durante la ceremonia, se recordó que Yom Kipur no es solo una tradición, sino una oportunidad para el reencuentro con uno mismo y con los demás. “En este día, cada individuo evalúa sus actos y busca ser perdonado por aquellos a quienes pudo haber lastimado. Solo después de reconciliarnos con nuestro prójimo podemos aspirar al perdón divino de Hashem”, se señaló.

El Gran Rabino marroquí, doctor Zrihen, destacó en su discurso que Yom Kipur implica mucho más que un ritual: es una jornada de transformación interior, humildad y esperanza. “Es un día en el que hacemos un alto para mirar dentro de nosotros, corregir nuestros caminos y renovar nuestro compromiso con la paz y la armonía entre los seres humanos”. Además, expresó su anhelo de que el nuevo año hebreo traiga consigo soluciones pacíficas a los conflictos que persisten en Medio Oriente.
Como presidente de la Asociación Judía Marroquí de México, Moisés Amselem Elbaz rindió un sentido homenaje a la memoria de los anteriores monarcas marroquíes, Mohammed V y Hassan II, “siempre presentes en nuestro corazón”. Asimismo, elevó una plegaria “para que el Todopoderoso proteja a Su Majestad el rey Mohammed VI, le brinde salud, prosperidad y éxito en todos sus proyectos”.
“Incluimos también en nuestras oraciones —agregó— a Su Alteza Real el príncipe heredero Moulay El Hassan, a Su Alteza Real la princesa Lalla Khadija, a Su Alteza Real el príncipe Moulay Rachid y a toda la familia real. Que Dios bendiga a esta honorable congregación y a todo el pueblo marroquí. Amén”.
El Gran Rabino Zrihen, frente a los sagrados rollos de la Torá, se unió a estas súplicas y dirigió la bendición central de la ceremonia hacia el rey Mohammed VI y los miembros de la realeza, enfatizando los lazos espirituales y afectivos que unen a la diáspora marroquí con su tierra de origen.
De esta forma, la conmemoración de Yom Kipur en la capital mexicana no solo fortaleció los lazos comunitarios, sino que también subrayó valores universales como el perdón, la reflexión y la unidad, pilares que definen tanto la identidad judía como la herencia cultural marroquí.
*Colaborador.
