Rue20 Español/Agadir
El Brexit ha redibujado el mapa de las importaciones agrícolas británicas, y Marruecos ha emergido como un socio estratégico clave. La creciente demanda de productos frescos y la necesidad de cadenas de suministro más ágiles han impulsado un auge sin precedentes en las exportaciones agrícolas marroquíes al Reino Unido, consolidando al país africano como un proveedor esencial para la seguridad alimentaria británica.
En el último año, Marruecos se ha coronado como el principal proveedor de Gran Bretaña en varios productos agrícolas, incluyendo los arándanos.
Las exportaciones de esta fruta alcanzaron las 19.000 toneladas, con un valor de 144 millones de dólares, entre julio de 2024 y junio de 2025, un impresionante aumento del 44% respecto a la temporada anterior, superando a competidores tradicionales como España y Perú.
Este éxito se replica en el mercado de las frambuesas, donde Marruecos exportó la cifra récord de 64.400 toneladas, valoradas en 487 millones de dólares, durante la temporada 2024/2025.
El Reino Unido absorbe actualmente más del 30% de las exportaciones de frambuesas marroquíes y más de una cuarta parte de las exportaciones de arándanos, superando a otros mercados europeos como España, Países Bajos, Alemania y Francia. Esta nueva dinámica comercial se atribuye a la búsqueda británica de alternativas fiables y eficientes tras el Brexit, evitando las complejidades aduaneras de la Unión Europea.
La creciente dependencia británica ha impulsado una importante inversión en logística y transporte. Empresas internacionales como Samskip y DP World han lanzado nuevas rutas marítimas directas entre Marruecos y el Reino Unido, optimizando los tiempos de entrega y reduciendo significativamente las emisiones de carbono. La ruta de Samskip, que conecta Agadir y Casablanca con el Reino Unido y los Países Bajos, utiliza contenedores refrigerados respetuosos con el medio ambiente, mientras que el nuevo servicio «Atlas» de DP World promete reducir los tiempos de exportación en dos días y las emisiones en un 70%.
Esta modernización logística no solo beneficia a Gran Bretaña, sino que también impulsa la estrategia marroquí de fortalecer su presencia en las cadenas de suministro globales, apostando por el transporte marítimo como una alternativa más eficiente y sostenible al transporte terrestre.
Más allá de las bayas, Marruecos continúa expandiendo sus exportaciones de tomates y otras hortalizas de temporada al mercado británico, impulsado por políticas que fomentan la diversificación y la expansión de su cuota de mercado.
Analistas consideran que este crecimiento refleja el éxito de la diplomacia económica marroquí, que ha sabido capitalizar las oportunidades post-Brexit para consolidar su posición en el mercado internacional.
La combinación de una creciente demanda británica, la inversión en infraestructura logística y una estrategia de diversificación de exportaciones, sugiere que la asociación entre Marruecos y el Reino Unido en el sector agrícola está destinada a fortalecerse aún más, posicionando a Marruecos como un garante clave de la seguridad alimentaria británica en los años venideros.
