Rue20 Español/Marrakech
Marruecos ha dado inicio a la primera fase de la extensión de su línea de alta velocidad (LGV) que conectará Kenitra con Marrakech, un ambicioso proyecto de 430 kilómetros que promete revolucionar el transporte ferroviario en el país.
Esta nueva infraestructura, que se suma a la línea Tánger-Kenitra ya en funcionamiento, consolidará el eje Norte-Sur y reducirá significativamente los tiempos de viaje.
A partir del lunes 15 de septiembre de 2025, se implementará una reorganización de los horarios de trenes de pasajeros para facilitar las obras, aunque se mantendrá la oferta de servicios habitual. Como parte de esta primera etapa, la estación de Mers Sultan en Casablanca cerrará provisionalmente sus puertas.
La extensión de la LGV, considerada una de las obras ferroviarias más estratégicas de Marruecos, permitirá conectar Tánger con Marrakech en tan solo 2 horas y 40 minutos. Los trayectos entre Tánger y Rabat se reducirán a una hora, mientras que el viaje entre Tánger y Casablanca tomará 1 hora y 40 minutos.
Otras conexiones clave también se verán beneficiadas, como el trayecto Rabat-Aeropuerto Mohammed V (35 minutos) y Fez-Marrakech (3 horas y 40 minutos). Además, la nueva línea conectará centros estratégicos como aeropuertos y grandes estadios.
El proyecto también contempla el desarrollo de un servicio intra-metropolitano de proximidad en las regiones de Casablanca, Rabat y Marrakech, con una mayor frecuencia de trenes para responder al crecimiento urbano y optimizar los desplazamientos diarios.
Con esta iniciativa, Marruecos refuerza su posición como líder africano en infraestructuras ferroviarias modernas, apostando por una movilidad sostenible y competitiva que impulse el desarrollo económico y social del país.
La finalización de la LGV Kenitra-Marrakech promete no solo acortar distancias, sino también conectar comunidades y facilitar el acceso a oportunidades en todo el territorio nacional.
