Rue20 Español/ Tánger
Por Moisés Amselem Elbaz*
En este solemne 72º aniversario de la Revolución del Rey y del Pueblo, el pueblo marroquí revive con orgullo las páginas doradas de su historia, marcadas por el sacrificio, la resistencia y un amor inquebrantable por la patria. Esta efeméride no solo honra la lucha por la independencia, sino que celebra la simbiosis entre un pueblo valiente y una dinastía visionaria: la gloriosa Casa Alauita, guía incansable hacia la libertad, la unidad y el desarrollo.
Mohamed V: El Padre de la Nación
La Revolución de 1953, desencadenada tras el exilio forzado del Sultán Mohamed V, se convirtió en el crisol que consolidó aún mas la identidad marroquí. El difunto Rey, figura emblemática de la resistencia, encarnó la unión sagrada entre el trono y el pueblo. Su regreso triunfal en 1955 no solo marcó el fin del colonialismo, sino que sentó las bases de un Marruecos soberano, unido bajo el lema “Dios, la Patria, el Rey”. Mohamed V, con su sabiduría y firmeza, enseñó que la verdadera independencia se construye con educación, justicia y cohesión social.
Hassan II: Arquitecto del Marruecos Moderno
Bajo el reinado de Hassan II, Marruecos consolidó su unidad territorial y abrazó la modernidad sin perder sus raíces. La Marcha Verde de 1975, gesta pacífica que recuperó el Sáhara marroquí, sigue siendo un faro de diplomacia y determinación. Su visión impulsó infraestructuras emblemáticas como la presa de Mohammed V, símbolo de autosuficiencia, y sentó las bases de una política exterior audaz. Hassan II, estadista y unificador, supo equilibrar tradición y progreso, forjando un Estado sólido que respeta su herencia mientras mira al futuro.
Mohamed VI: El Rey del Desarrollo Inclusivo
Su Majestad el Rey Mohammed VI, ha transformado a Marruecos en un modelo de estabilidad y crecimiento en África y el mundo. Con una visión clara plasmada en la Constitución de 2011, ha priorizado la justicia social, los derechos humanos y el empoderamiento ciudadano. Proyectos como el Plan Marruecos Verde (revolución agrícola), la Iniciativa Nacional para el Desarrollo Humano (lucha contra la pobreza) y el Noor Ouarzazate (energías renovables) reflejan su compromiso con un desarrollo sostenible e inclusivo.
En el ámbito internacional, el Soberano ha posicionado al Reino como puente entre continentes, promotor de la cooperación Sur-Sur y defensor de la causa nacional. La apertura de consulados en las provincias del Sur, el reconocimiento de la marroquinidad del territorio por Estados Unidos en 2020, y el liderazgo en la Unión Africana son hitos de una diplomacia firme y visionaria.
La Familia Real: Pilares de Servicio y Devoción
La Familia Real, encabezada por Su Majestad el Rey Mohammed VI, Su Alteza Real el Príncipe Moulay Hassan y Su Alteza Real la Princesa Lalla Khadija, personifica el espíritu de servicio y proximidad al pueblo. Su labor en ámbitos sociales, culturales y humanitarios refuerza los lazos entre el trono y los ciudadanos, especialmente con los más vulnerables.
Desafíos Futuros y Visión de Prosperidad
Marruecos avanza hacia 2030 con ambiciosos proyectos: la Nueva Estrategia del Sector Industrial, la Generalización de la Protección Social y el Plan de Aceleración Digital. La futura organización del Mundial 2030, junto a España y Portugal, consolidará al Reino como destino global, generando empleo y oportunidades.
¡Larga Vida al Rey!
En este 62º aniversario de Su Majestad Mohammed VI, el pueblo marroquí renueva su pacto de lealtad al líder que ha convertido los sueños en realidades. Que Dios le conceda salud y larga vida para seguir guiando a la nación hacia cotas más altas de prosperidad.
La Revolución del Rey y del Pueblo no es solo un recuerdo, sino un faro que ilumina el camino. Marruecos, cuna de civilizaciones y tierra de diálogo, sigue escribiendo su historia con la pluma de la unidad, la dignidad y el progreso.
¡Gloria a los mártires, honor a los reyes y paz a un pueblo que hace de la resistencia su eterno himno!
*Moisés Amselem Elbaz: Presidente de la Asociación Judía Marroquí de México.
