Rue20 Español/El Aaiún
En una sorprendente declaración, el presidente argelino, Abdelmajid Tebboune, admitió públicamente el despilfarro de «miles de millones de dólares», una «fortuna» comparable a la del legendario Qarún, en el expediente del Sáhara marroquí.
La revelación, hecha durante una entrevista con medios estatales argelinos, marca la primera vez que un alto funcionario reconoce la magnitud de la inversión financiera de Argelia en la disputa territorial.
Expertos han estimado la inversión argelina en el conflicto en 500 mil millones de dólares, una cantidad que, a modo de comparación, podría haber financiado la construcción de un túnel submarino entre Argelia y China.
La admisión del presidente plantea interrogantes sobre las maniobras argelinas en el expediente del Sáhara marroquí y sus resultados. ¿Es un reconocimiento de que Argelia, al final, no ha ganado nada? ¿Qué esperaba ganar Argelia exactamente?
Hay un contraste entre la vasta extensión territorial de Argelia, con gran parte de su superficie sin cultivar, y la inversión millonaria destinada al conflicto artificial.
La referencia a Qarún, figura coránica conocida por su riqueza, tiranía y falta de gratitud hacia Dios, añade un elemento simbólico a la declaración de Tebboune. Hay un paralelismo entre el destino de Qarún, cuya fortuna fue hundida bajo tierra, y la situación actual de Argelia, aislada diplomáticamente y con dificultades para abastecer a su población a pesar de sus recursos naturales.
La declaración presidencial se interpreta como un «sentido figurado de un país hundido por la quiebra del sistema», dejando entrever la magnitud del problema y la necesidad de un replanteamiento de las políticas argelinas.
