Rue20 Español/Tánger
Marruecos está experimentando una impresionante transformación industrial, consolidándose como una potencia económica en África y el Mediterráneo.
El país ha dejado atrás su rol secundario en la economía global para convertirse en un actor clave en las cadenas de suministro europeas, capitalizando su proximidad geográfica y ofreciendo una combinación atractiva de costes de producción controlados, mano de obra cualificada y una amplia red de acuerdos comerciales con Europa, Estados Unidos y otros mercados estratégicos, según un informe de la agencia alemana Germany Trade & Invest (GTAI).
Un ejemplo paradigmático de este auge es el sector de las baterías eléctricas. Seis nuevas plantas de producción, principalmente de empresas chinas, se han establecido recientemente en el país.
Destaca el ambicioso proyecto de Gotion High-Tech cerca de Kenitra, con una fábrica proyectada para producir 100 gigavatios hora, suficiente para alimentar, entre otros, los vehículos eléctricos de Volkswagen, que participa con un 30% en la iniciativa.
Este dinamismo también atrae a empresas coreanas y canadienses como LG Energy Solution, que invierten en la extracción de materias primas esenciales como el hidróxido de litio, posicionando a Marruecos como un eslabón fundamental en la transición energética global.
La confianza en el modelo económico marroquí se refleja en la llegada de 79 nuevos proyectos de inversión extranjera directa entre 2022 y 2024, sin contar las ampliaciones. El sector automotriz, con más de 230 empresas extranjeras, desde fabricantes de equipos como Faurecia y Bosch-Rexroth hasta especialistas en cableado como Leoni, sigue siendo un pilar fundamental. El sector aeronáutico también prospera, con cerca de 150 empresas, incluyendo grupos alemanes como Masterflex y Böllhoff.
El atractivo de Marruecos reside en sus modernas infraestructuras, que facilitan el comercio con Europa. Puertos de clase mundial, aeropuertos de última generación y una línea ferroviaria de alta velocidad lo convierten en una plataforma logística de primer nivel. Las Zonas de Aceleración Industrial (ZAI) y el centro financiero Casablanca Finance City, que alberga instituciones como el banco alemán Commerzbank, complementan este ecosistema.
Con la mirada puesta en la Copa del Mundo de 2030, el gobierno marroquí impulsa nuevos sectores, como el ferroviario, con la planificada expansión de la línea de alta velocidad de Tánger a Agadir, incluyendo conexiones con los aeropuertos de Casablanca y Marrakech. Para fortalecer el ecosistema local, la Oficina Nacional de Ferrocarriles (ONCF) ha implementado cláusulas de «contenido local» en sus licitaciones, incentivando la creación de unidades de fabricación y mantenimiento en el país.
El sector marítimo también se perfila como un eje de desarrollo prometedor. Marruecos aspira a desarrollar astilleros y centros de mantenimiento para construir una flota nacional, reduciendo los costes de exportación, especialmente en el sector pesquero, y atendiendo la demanda interna.
La GTAI concluye que Marruecos se ha consolidado como un socio industrial confiable para Europa. Su estabilidad política y económica, junto con un entorno propicio para los negocios, lo convierten en un destino atractivo para industrias estratégicas, particularmente aquellas relacionadas con la transición energética y la producción sostenible. Esta transformación posiciona al Reino en el centro de los desafíos económicos del futuro, trascendiendo sus fronteras tradicionales.
