Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
El fútbol femenino africano toma el centro del escenario hoy sábado con el inicio de la Copa Africana de Naciones Femenina 2024. Del 5 al 26 de julio, Marruecos será el anfitrión de este prestigioso torneo, que contará con la participación de 12 selecciones nacionales y las estrellas más brillantes del continente.
Tras el rotundo éxito de la edición 2022, marcada por una impecable organización y una asistencia récord de más de 45.000 espectadores, Marruecos se prepara para una nueva fiesta del fútbol femenino. Las expectativas son altas, con la esperanza no solo de repetir el logro de llegar a la final, sino de alzarse con el título.
Esta edición amplía su alcance geográfico, con partidos programados en seis estadios a lo largo del país: el estadio El Bachir de Mohammedia, los estadios Larbi Zaouli y Père Jego de Casablanca, el estadio municipal de Berkán, y el flamante estadio olímpico de Rabat, una joya arquitectónica construida en tiempo récord y que representa la vanguardia de las instalaciones deportivas marroquíes, preparado inicialmente para la Copa Africana de Naciones masculina de este año.
Nigeria, nueve veces campeona en doce participaciones, regresa a la competición tras su ausencia en la final de 2018, decidida a recuperar su hegemonía. Sin embargo, la competencia será feroz. Selecciones como Sudáfrica, Zambia y la anfitriona Marruecos se presentan como serias aspirantes al título.
Marruecos, finalista en 2022, llega al torneo con la ambición de hacer historia. Su primer desafío será Zambia, tercer lugar en la edición anterior, en una reedición de la emocionante semifinal de 2022.
El seleccionador español, Jorge Vilda Rodríguez, consciente del reto, confía en la cohesión y el trabajo de su equipo: «Llevamos tiempo trabajando con un plan claro, basándonos en un grupo unido que trabaja en perfecta armonía».
Por su parte, la seleccionadora de Zambia, Nora Hauptle, se muestra desafiante: «Estamos preparadas para dar caza a Marruecos. Conocemos bien la calidad de sus jugadoras, pero estamos buscando la estrategia adecuada para enfrentarnos a ellas y queremos dar lo mejor de nosotras».
La jornada inaugural del sábado presenta el duelo entre Marruecos y Zambia. El domingo, la acción continúa con tres emocionantes encuentros. Senegal se enfrentará a la República Democrática del Congo en Mohammedia, mientras que en Casablanca, Nigeria, con su lema «Misión X» (en busca de su décimo título), se medirá a Túnez, y Argelia se enfrentará a Botsuana.
El seleccionador nigeriano, Justin Madugu, declaró: «Estamos totalmente centrados en nuestro objetivo, que es alcanzable. Las jugadoras han mostrado una gran ambición y un gran espíritu de equipo, y estamos deseando que llegue nuestro primer partido contra Túnez».
El lunes, la atención se desplaza al Grupo C. Sudáfrica, vigente campeona, debuta contra Ghana en Uxda, seguido del partido entre Mali y Tanzania en Berkane.
Desiree Ellis, la experimentada seleccionadora sudafricana, enfatiza la importancia de la mejora continua: «No nos acercamos a este torneo como defensoras del título, sino como un equipo que busca progresar y alcanzar un nivel superior. El éxito puede llevar a los equipos a dormirse en los laureles, y nosotras queremos evitar eso por completo».
Si bien esta edición no otorga clasificación directa a la próxima Copa Mundial Femenina de la FIFA, representa un paso crucial en el desarrollo del fútbol femenino africano. El aumento significativo en la cuantía de los premios, que alcanzó los 2,4 millones de dólares en la edición anterior (con 500.000 dólares para la campeona Sudáfrica), es un claro indicador de este progreso.
La Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha anunciado un incremento sustancial en los premios para esta edición. La campeona recibirá un millón de dólares, el doble que en 2022. La dotación total del torneo se eleva a 3,475 millones de dólares, un aumento del 45% que refleja el compromiso de la CAF con el desarrollo del fútbol femenino en el continente.
El presidente de la CAF, Patrice Motsepe, señaló que este incremento busca fomentar la profesionalización y estimular a las jugadoras y selecciones a alcanzar la excelencia.
