Rue20 Español/Rabat
En un hito histórico para las relaciones comerciales entre ambos países, Marruecos ha recibido por primera vez un cargamento de aceite de colza procedente de Rusia. Este intercambio marca un paso significativo en el regreso de Rusia al mercado agroalimentario marroquí tras un hiato de varios años.
Según datos del centro federal ruso Agroexport, más de 8.000 toneladas de aceite de colza fueron enviadas al Reino alauita entre enero y abril de 2025. Además, se exportaron más de 1.400 toneladas de tortas y residuos de soja, consolidando la creciente presencia de productos agrícolas rusos en Marruecos.
Esta reactivación comercial comenzó en 2024, después de una suspensión de casi cinco años en las exportaciones rusas de grasas a Marruecos. El año pasado, el país magrebí se posicionó entre los principales importadores mundiales de tortas de girasol y colza rusas, adquiriendo un 60% de subproductos de girasol y un 40% de colza.
El aceite de colza se perfila como un producto en auge para Rusia. A pesar de una disminución del 18% en las exportaciones globales de aceites vegetales durante el primer cuatrimestre de 2025, los envíos de aceite de colza aumentaron un 23%, alcanzando un récord de 503.000 toneladas, según la consultora OleoScope. Marruecos se beneficia de esta tendencia alcista, captando una porción de este mercado en expansión.
En total, Rusia exportó cerca de 85.000 toneladas de productos oleaginosos y grasos a Marruecos en los primeros cuatro meses de 2025. Agroexport estima que el mercado marroquí podría representar hasta 350 millones de dólares para los productos agrícolas rusos a largo plazo, incluyendo cereales y alimentos procesados, además de aceites y tortas.
Mikhail Maltsev, director ejecutivo de la Unión Rusa de Grasas, destacó la importancia creciente del norte de África, y particularmente de Marruecos, para las exportaciones rusas. Maltsev subrayó la dependencia de estos países de las importaciones de aceites vegetales y tortas para satisfacer la demanda interna.
Marruecos importa entre el 85% y el 90% del aceite de mesa que consume. En 2023, importó aproximadamente 660.000 toneladas de aceites vegetales, principalmente crudos para su posterior procesamiento local, por un valor cercano a los 120 millones de dólares. El aceite de girasol y de soja son los preferidos por los consumidores marroquíes. Esta dependencia de las importaciones expone al mercado marroquí a las fluctuaciones de precios internacionales y a las disrupciones logísticas globales, aunque la reciente bajada de las cotizaciones ha contribuido a la estabilidad de los precios internos.
