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El Día Mundial de Drácula, en honor a la primera publicación de la icónica novela de Bram Stoker el 26 de mayo de 1897, se conmemoró ayer lunes.
Esta obra maestra del género gótico, inspirada en la oscura figura histórica del príncipe rumano Vlad III, se ha convertido en un fenómeno literario, superado en ventas en lengua inglesa solo por la Biblia y las obras de Shakespeare.
La novela entrelaza hábilmente la ficción con los mitos y leyendas de Europa del Este, creando una atmósfera de terror y misterio que ha cautivado a lectores durante generaciones. Se cree que la visita de Stoker a Whitby, en la costa nordeste de Inglaterra, en 1890, influyó en la ambientación de la historia. Curiosamente, Whitby alberga desde 1994 la Whitby Goth Weekend, un festival que celebra la subcultura gótica y atrae a miles de visitantes dos veces al año, en abril y octubre.
El personaje de Drácula se nutre de la figura histórica de Vlad III, Príncipe de Valaquia, conocido como «El Empalador» (Vlad Țepeș), quien reinó entre 1448 y 1476.
Su brutalidad y su método predilecto de ejecución, el empalamiento, le dieron una siniestra reputación. Miembro de la Orden del Dragón, una orden caballeresca dedicada a defender la cristiandad del avance otomano, Vlad III derivó su nombre «Drácula» de su apellido «Draculea».
Su reinado se caracterizó por una severidad extrema, que según la leyenda, erradicó casi por completo la delincuencia en Valaquia (actual Rumanía). Una historia popular narra cómo Vlad colocó una copa de oro macizo en una fuente pública de Târgoviște, desafiando a los ladrones, sabiendo que serían implacablemte castigados.
El orientalista húngaro Ármin Vámbéry asesoró a Stoker sobre las tradiciones y creencias vampíricas de Europa del Este, enriqueciendo la construcción del personaje. Otro personaje destacado de la novela es el doctor Abraham Van Helsing, inspirado en el médico holandés Gerard van Swieten, quien investigó la supuesta existencia de vampiros por encargo de la emperatriz María Teresa.
Aunque el Castillo de Bran en Rumanía se explota turísticamente como el «Castillo de Drácula», la verdadera residencia de Vlad III fue el Castillo de Poenari, actualmente en ruinas, y probablemente la fortaleza que inspiró a Stoker.
La fascinación de Stoker por lo sobrenatural se remonta a su infancia, alimentada por las historias de fantasmas que le contaba su madre. Su interés por lo macabro lo llevó a frecuentar morgues en sus viajes.
Además, fue miembro de la Orden Hermética del Alba Dorada, una secta esotérica dedicada al estudio de la magia y el ocultismo. Algunos investigadores plantean la posibilidad de que la novela no sea pura ficción, sino que esté basada en experiencias personales de la infancia de Stoker.
La novela Drácula el Origen, de J.D. Barker y Dacre Stoker, relata la misteriosa recuperación del pequeño Bram de una enfermedad grave, atribuida a su enigmática niñera, Ellen Crone, y el posterior descubrimiento de una tumba macabra por parte de Bram y su hermana.
Aunque «Drácula» no alcanzó gran reconocimiento en vida de Stoker, tras su muerte se convirtió en un icono de la cultura popular y del terror, dejando un legado imborrable en el cine, la literatura, el teatro, los cómics y las series de televisión.
