Rue20 Español/Rabat
Marruecos se embarca en un ambicioso programa de infraestructuras hídricas y energéticas con una inversión prevista de €12.480 millones en los próximos cinco años. Un consorcio formado por TAQA Morocco (Emiratos Árabes Unidos), Nareva (Marruecos) y el Fondo Mohammed VI para la Inversión firmó tres protocolos de acuerdo con el gobierno marroquí y la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable (ONEE) para impulsar este megaproyecto.
Transferencia de agua y desalinización con energías limpias
El programa busca fortalecer la soberanía hídrica del país a través de la integración de energías renovables y el aumento de la capacidad de producción de agua y electricidad.
Se construirán infraestructuras para transferir hasta 800 millones de metros cúbicos de agua anuales entre las cuencas de los ríos Sebú y Oum Rabia.
Además, se instalarán plantas desalinizadoras con capacidad para 900 millones de metros cúbicos anuales, alimentadas exclusivamente por energías limpias.
Línea de alta tensión y expansión de energías renovables
En el sector energético, se desarrollará una línea de corriente continua de alta tensión de 1.400 kilómetros y 3.000 megavatios de capacidad, conectando el sur y el centro del país. La ONEE gestionará esta línea tras su puesta en servicio.
El plan también contempla el desarrollo de 1.200 megavatios adicionales de energía renovable y la puesta en marcha de centrales de ciclo combinado de gas natural.
Impulso económico y creación de empleo
Entre estas, destaca la reactivación de la central de Tahaddart, cerca de Tánger, junto con nuevos proyectos de generación térmica que aportarán 1.500 megavatios adicionales.
El consorcio estructurará la financiación de estas inversiones, canalizándola a través de instituciones financieras nacionales e internacionales.
En definitiva, se estima que el proyecto generará más de 25.000 empleos durante las fases de construcción y operación, incluyendo más de 10.000 puestos permanentes una vez que las infraestructuras estén operativas.
