Rue20 Español/Rabat
Una propuesta del partido de extrema derecha Vox para frenar la inmigración ha generado un intenso debate en el Parlamento español.
La iniciativa, que incluye el despliegue de agentes de inteligencia en territorio marroquí, ha sido calificada de «discurso de odio» por parte de los partidos del gobierno de coalición y otras formaciones políticas.
Vox defiende expulsiones y despliegue de agentes del CNI en Marruecos
Vox, tercera fuerza política en el Congreso, defiende la expulsión inmediata de todos los inmigrantes en situación irregular, incluyendo a los menores no acompañados, y la repatriación de estos últimos a sus países de origen.
Además de reforzar la presencia policial en Ceuta, Melilla y Canarias, la propuesta aboga por el despliegue de agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en Marruecos, una medida que, según los críticos, violaría la soberanía del Reino.
El diputado de Vox, Ignacio Gil Lázaro, justificó la propuesta argumentando un supuesto aumento de la delincuencia desde la llegada de Pedro Sánchez al poder, vinculándolo a la inmigración.
Según Lázaro, este aumento genera «miedo en amplios sectores de la sociedad», especialmente en las mujeres, víctimas de una supuesta «delincuencia sexual explosiva», y en las zonas rurales, donde, según él, «ya no hay Guardia Civil».
Gobierno de coalición y PNV acusan a Vox de discurso de odio
La propuesta ha sido recibida con fuertes críticas por parte del PSOE, su socio de gobierno «Sumar» y el PNV.
La diputada socialista Andrea Canelo, citada por la agencia EFE, rechazó la propuesta con contundencia: «En este país no se detiene ni se expulsa a los inmigrantes en masa, aquí la política no la dicta Donald Trump, porque España no es una colonia de Trump y ustedes, como su delegación española, no conseguirán imponer ni replicar su despotismo, tomen nota para que no se les olvide».
Sumar calificó la propuesta de Vox como un discurso de «odio» y no de «seguridad». El diputado Lander Martínez advirtió que «quienes hoy alimentan los discursos de odio, difunden mentiras y estigmatizan, se han convertido en una verdadera amenaza para la convivencia; cuando se señala a una persona inmigrante solo por serlo, su vida corre peligro».
Debate sobre inmigración polariza al Parlamento
En la misma línea, el diputado del PNV, Mikel Legarda, tildó el discurso de Vox de «falso y racista». Legarda reconoció que las cifras de delincuencia son mejorables, pero destacó que «en comparación con los países de nuestro entorno, estamos a la vanguardia en cuanto a la garantía de la seguridad pública». La controversia generada por la propuesta de Vox pone de manifiesto la polarización del debate sobre inmigración en España.
