Rue20 Español/Rabat
Miles de tunecinos tomaron las calles de la capital el viernes pasado en una masiva manifestación contra el presidente Kais Saied, denunciando la creciente represión contra opositores y críticos, y exigiendo la restauración de la democracia y las libertades. La protesta, que partió de la sede del sindicato de periodistas y culminó en la avenida Habib Bourguiba, estuvo fuertemente custodiada por la policía.
«Liberen a Túnez, liberen a Ahmed Souab»: el clamor de la calle
Bajo la consigna «Liberen a Túnez, liberen a Ahmed Souab», los manifestantes expresaron su rechazo a las recientes detenciones arbitrarias, incluyendo la del destacado abogado Ahmed Souab, y las duras condenas impuestas a varios líderes de la oposición acusados de conspiración. Las imágenes de Souab, junto a las de otros detenidos como la periodista y abogada Sonia Dahmani, se alzaron entre la multitud.
Souab, juez administrativo jubilado y ahora abogado defensor de opositores encarcelados, fue arrestado tras criticar duramente al poder judicial. Un tribunal antiterrorista interpretó sus declaraciones como una amenaza a los jueces y lo acusó de delitos relacionados con el terrorismo, una decisión que ha generado indignación entre partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil y de derechos humanos. Consideran el arresto de Souab como una grave escalada en la represión y una muestra de la deriva autoritaria del gobierno de Saied.
El fantasma de la dictadura se cierne sobre Túnez
Los manifestantes corearon consignas como «Te llegó el turno, Saied, dictador», «Fracasado, fracasado, el presidente nos gobierna con la policía» y «El pueblo quiere la caída del régimen», el mismo lema que resonó en las calles durante las protestas de 2011 que derrocaron al expresidente Zine El Abidine Ben Ali.
Saied acusado de controlar el poder judicial
La oposición acusa a Saied de controlar totalmente el poder judicial desde que suspendió el parlamento en 2021, lo disolvió posteriormente y comenzó a gobernar por decreto. La disolución del Consejo Superior de la Magistratura y el despido de decenas de jueces en 2022 refuerzan, según sus críticos, el control de Saied sobre el sistema judicial.
La protesta del viernes representa una creciente presión sobre el gobierno de Saied, que se enfrenta a críticas cada vez mayores por su campaña contra la oposición y el deterioro de las libertades democráticas en el país.
