Rue20 Español/Casablanca
Marruecos continúa sus esfuerzos de modernización de sus fuerzas armadas y presta especial atención al desarrollo de la capacidad submarina de su Marina Real.
En este contexto, se están considerando varias opciones para la adquisición de un primer submarino, un proyecto que forma parte de una dinámica más amplia de fortalecimiento de capacidades.
Según fuentes de medios franceses, el grupo naval francés Naval Group y la empresa alemana TKMS se encuentran entre los principales candidatos para equipar la flota marroquí.
La revista La Tribune indica que estos fabricantes ofrecen respectivamente el modelo Scorpène para Francia y el submarino Tipo 1400 para Alemania.
Sin embargo, información del Huffington Post sugiere que Rabat también está considerando una oferta rusa de submarinos clase «Amur».
Esta opción se enmarca en un contexto de intensificación de las relaciones entre Marruecos y Rusia, quienes buscan diversificar su cooperación en varios ámbitos estratégicos.
El interés de Marruecos por una opción rusa se produce en un momento en que las relaciones bilaterales entre ambos países experimentan un desarrollo constante.
Durante varios años, Rabat y Moscú han multiplicado los intercambios en los sectores de la energía, la agricultura y la defensa.
La reconfiguración de los equilibrios geopolíticos y las tensiones internacionales han llevado a Rusia a fortalecer sus vínculos con varios Estados africanos, entre ellos Marruecos, en una lógica de diversificación de sus alianzas estratégicas.
En este contexto, una cooperación reforzada en el ámbito del armamento podría marcar una nueva etapa en las relaciones marroquí-rusas. La oferta de Moscú sobre los submarinos «Amur» podría beneficiarse de esta dinámica y constituir una alternativa a las propuestas europeas.
La adquisición de un submarino por parte de Marruecos responde a necesidades operativas y estratégicas.
En un entorno regional en el que varios actores están desarrollando sus capacidades submarinas, Rabat busca fortalecer su marina para garantizar un equilibrio de fuerzas.
Aunque la elección del proveedor aún no se ha decidido, las conversaciones en curso demuestran el enfoque metódico de Rabat para dotar a sus fuerzas navales de medios que respondan a sus ambiciones estratégicas.
La decisión final dependerá no solo del rendimiento técnico de los modelos propuestos, sino también de las implicaciones geopolíticas y de las condiciones de transferencia de tecnología que acompañarían a un posible acuerdo.
