Rue20 Español/Rabat
La reciente visita a México de Rachid Talbi Alami, presidente de la Cámara de Representantes de Marruecos, ha generado optimismo en cuanto al fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre ambos países.
Si bien se han observado señales alentadoras respecto al tema del Sáhara marroquí, aún queda un camino por recorrer.
Talbi Alami sostuvo reuniones con diversas figuras políticas mexicanas, en un ambiente constructivo y propicio para el desarrollo de la cooperación.
Uno de los puntos más destacados de la visita fue el cambio de postura del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Este partido, que en 1979 reconoció a la autoproclamada “rasd”, expresó ahora su «solidaridad con la lucha legítima» de Marruecos por su soberanía sobre el Sáhara.
Este giro en la posición del PRI, históricamente influyente en la política mexicana, es una señal positiva para Marruecos.
Otras figuras políticas, como la senadora Olga Sánchez Cordero y la diputada Marcela Guerra, también abogaron por una mayor cooperación con Marruecos, destacando su importancia como puerta de entrada a África.
Durante una sesión plenaria en el Parlamento mexicano, diputados de diversos partidos coincidieron en la necesidad de fortalecer la cooperación bilateral en áreas estratégicas como comercio, energías renovables y agroalimentación.
A pesar de estos avances, expertos advierten que aún queda trabajo por hacer. Mohamed Badine El Yattioui, profesor de estudios estratégicos del Colegio de Defensa (NDC) de los Emiratos Árabes Unidos en Abu Dhabi, reconoce la importancia del cambio de postura del PRI, pero matiza su alcance.
«Si bien este partido dominó la vida política mexicana durante décadas, hoy su influencia es limitada», explica El Yattioui a Hespress. «La política mexicana actual está dominada por el partido Morena, tanto en la presidencia como en el Congreso».
El Yattioui subraya la necesidad de una diplomacia marroquí pragmática, centrada en proyectos concretos de cooperación económica, cultural y universitaria.
«Es crucial cambiar la visión mexicana sobre el conflicto del Sáhara», afirma; «y para ello se deben fomentar, entre otras cosas, las publicaciones académicas conjuntas».
El experto recomienda un trabajo a largo plazo, coordinado entre el Ministerio de Asuntos Exteriores, el mundo académico, intelectual y económico de Marruecos.
«Es necesario demostrar las ventajas específicas que Marruecos puede ofrecer a México en los ámbitos cultural, económico y político», afirma. «Y, por supuesto, aprovechar su posición geográfica como puerta de entrada a África».
Finalmente, El Yattioui destaca la importancia de la lengua española como herramienta diplomática.
«Marruecos, con su propia tradición hispanohablante, debe fortalecer los lazos con instituciones mexicanas y valorar a los expertos en la relación bilateral», concluye.
