Rue20 Español/ Salé
El nivel de vigilancia debe permanecer alto para neutralizar y frustrar los planes terroristas dirigidos contra Marruecos, dijo, el lunes en Salé, Boubker Sabik, portavoz de los servicios de Seguridad Nacional y Vigilancia del Territorio.
En una rueda de prensa organizada por la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ), Sabik indicó que las organizaciones y grupos terroristas no actúan según un programa predefinido, sino que buscan la oportunidad adecuada para llevar a cabo sus operaciones en cualquier lugar.
Marruecos está plenamente comprometido con la cooperación regional e internacional en la lucha contra el terrorismo, en particular a través del intercambio de información resultante de las investigaciones sobre el terreno en el marco de la alerta precoz y la prevención con varios países susceptibles de aprovecharla para neutralizar la amenaza inminente o ampliar las operaciones de investigación relacionadas, subrayó.
En cuanto al desmantelamiento de la célula apodada “Leones del Califato en Al Magreb Al Aqsa”, Sabik subrayó que actualmente se está trabajando para identificar sus circuitos y sus conexiones con las redes de contrabando y crimen organizado, sin descartar ninguna hipótesis susceptible de aportar respuestas a la investigación en curso.
El portavoz oficial de los servicios de Seguridad Nacional y Vigilancia del Territorio advirtió contra la puesta en duda de las operaciones de desmantelamiento de grupos terroristas, sobre todo teniendo en cuenta que personas vinculadas a estos grupos se dedican a difundir rumores y a sembrar el miedo entre los ciudadanos, una táctica basada en el discurso terrorista que “Daesh” ha convertido en su doctrina y que se refleja en el contenido de las plataformas digitales vinculadas a ella.
La desarticulación de esta célula ha sido el fruto de un trabajo de casi un año, en el que se han llevado a cabo una serie de operaciones sobre el terreno, análisis de datos y numerosos cotejos, explicó Sabik, quien ha añadido que las operaciones sobre el terreno se han llevado a cabo de forma simultánea, en coordinación con todos los interventores securitarios, con el fin de contrarrestar esta amenaza y evitar que los miembros de la célula cometieran actos terroristas.
En respuesta a una pregunta sobre los objetivos de las células terroristas, Sabik afirmó que las incautaciones siempre ofrecen una visión preliminar del modus operandi delictivo de las células desmanteladas, señalando que las incautaciones practicadas tras el desmantelamiento de la última célula incluían artefactos explosivos conectados a dispositivos de detonación a distancia, lo que demuestra que los acusados preparaban atentados a distancia.
Añadió que esta célula tenía como objetivo instalaciones económicas y de seguridad sensibles, así como funcionarios encargados de aplicar la ley, además de objetivos medioambientales.
Sabik agregó que la célula en cuestión adoptó una compleja estructura organizativa bajo la influencia, el aliento y las órdenes de Abderrahman Al Sahraoui, un alto dirigente libio de la «wilaya de Daesh en el Sahel», explicando que se trata de una estructura piramidal en la que «los coordinadores estaban en contacto directo con este dirigente, mientras que los demás miembros no tenían contacto con él».
En cuanto a la formación, la investigación reveló que varios de los detenidos habían consultado páginas electrónicas para aprender a manejar armas de fuego.
Por su parte, Mohamed Nifaoui, controlador general de la Policía en la BCIJ, señaló que los grupos terroristas aprovechan las lagunas de seguridad en la región del Sahel y utilizan las rutas transfronterizas de contrabando, afirmando que «Marruecos afronta este reto con gran profesionalidad».
Según Nifaoui, el preocupante vínculo entre la amenaza terrorista y las nuevas tecnologías de la comunicación constituye un reto para los servicios de seguridad marroquíes, especialmente en el contexto de la proliferación de plataformas de propaganda, tanto oficiales como no oficiales, pertenecientes a Al-Qaeda, Daesh y sus ramas organizativas.
El controlador general de la Policía del BCIJ concluyó afirmando que la política de seguridad marroquí en materia de lucha contra el terrorismo se basa en una fuerte doctrina policial que considera esta lucha como «global y colectiva», destacando los esfuerzos de Marruecos en materia de coordinación internacional con sus aliados y socios, lo que se refleja en la cooperación en materia de seguridad e inteligencia y en la proposición y la toma de iniciativas.
