Rue20 Español/ Fez
Las recientes elecciones en Argelia y Túnez han evidenciado que ambos países están sumergidos en el autoritarismo y el totalitarismo. Estos dos términos son los únicos que pueden describir con precisión la situación en la que viven estos países magrebíes.
Esta caótica situación ha generado una clara preocupación en Europa. La desconexión entre la Unión Europea y la evolución política del Magreb es cada vez más evidente, con la desaparición de referencias a la democracia y al Estado de derecho en las agendas diplomáticas, según un artículo de opinión de Analítica.
El medio venezolano mencionó que la falta de misiones internacionales de observación ha facilitado el fraude y las irregularidades en las elecciones, con resultados que reflejan una clara manipulación. «En Argelia, las cifras de participación han sido infladas, mientras que la mayoría silenciosa se ha abstenido como forma de protesta contra el régimen», afirmó.
Analítica destacó que los regímenes magrebíes han dejado de ceder a las presiones normativas europeas y han reducido incluso las concesiones simbólicas a la democracia y los derechos humanos. Todo esto sucede en un contexto de declive del orden liberal occidental.
Revelando la amarga verdad, el periódico latinoamericano subrayó que la selección de candidatos en Argelia estuvo marcada por la intervención militar, con múltiples aspirantes rechazados o perseguidos judicialmente. La exclusión de opositores y la manipulación de firmas evidenciaron la falta de transparencia en el proceso.
«La victoria de Abdelmayid Tebún con un margen exagerado y las cifras contradictorias de participación han reforzado el descrédito del sistema político argelino. La baja afluencia a las urnas mostró el rechazo de la población a un proceso controlado y sin opciones reales», enfatizó.
«Mientras los medios oficiales celebraban la victoria electoral, la población expresaba su rechazo en redes sociales y en estadios de fútbol, donde los cánticos reflejaban la desesperanza y la falta de oportunidades, empujando a los jóvenes a la emigración», aclaró antes de añadir que el ejército ha reforzado su control sobre la política argelina, con un mayor protagonismo en el Consejo de Seguridad y en la toma de decisiones.
«La Constitución de 2020 y decretos recientes han consolidado su influencia, otorgándole poder en sectores estratégicos del Estado», sentenció.
Analítica reveló que la situación en Argelia es alarmante, con un aumento de la represión contra opositores, más de 200 presos políticos, el cierre de medios independientes y la persecución de periodistas. Incluso el cine ha sido objeto de control con nuevas leyes que penalizan contenidos contrarios al discurso oficial.
Según el mismo medio, la creciente represión y el control absoluto del poder reflejan la debilidad del sistema y su incapacidad para responder a las demandas sociales. A pesar del aumento de los ingresos por hidrocarburos, el desempleo y la falta de perspectivas siguen afectando a la juventud argelina.
«Aunque los ingresos del gas han permitido un crecimiento económico y un aumento de reservas de divisas, la inversión extranjera ha caído drásticamente, evidenciando la falta de confianza en el mercado argelino y los problemas estructurales de su economía», concluyó.
