Rue20 Español/Rabat
El futuro se presenta prometedor para Marruecos, con bases sólidas establecidas para un desarrollo económico inclusivo y sostenible. Gracias a la persistencia de las reformas y al compromiso colectivo, el Reino se afirma como un actor clave en la escena económica mundial, listo para afrontar nuevos desafíos en un entorno global en constante evolución. Así lo afirmó este martes el jefe del gobierno, Aziz Akhannouch.
Durante la sesión plenaria mensual celebrada este martes 4 de febrero de 2025 en la Cámara de Consejeros sobre «Los indicadores económicos y financieros y el fortalecimiento de la posición internacional de Marruecos», Akhannouch sentó las bases de una visión optimista para Marruecos, presentando un balance exhaustivo de los avances logrados tanto en el plano económico como social. Defendiendo el modelo marroquí de desarrollo, reafirmó el compromiso del Reino a continuar las reformas estructurales necesarias para mantener y reforzar su posición en el mapa económico mundial, tal y como lo ha orquestado la visión ilustrada del Rey Mohammed VI.
Según el jefe del gobierno, Marruecos ha logrado transformar diversos desafíos en verdaderas oportunidades, gracias a una estrategia proactiva centrada en la modernización y el fortalecimiento de las infraestructuras, la mejora del clima de negocios y, sobre todo, la estimulación de las inversiones extranjeras. Desde el inicio de la década de 2000, el país ha adoptado un modelo económico que se basa en tres ejes principales: un refuerzo de la opción social, una preservación rigurosa de los equilibrios económicos y una integración internacional dinámica.
Akhannouch destacó en particular los progresos evidentes en materia de gobernanza financiera. Los esfuerzos de gestión han permitido reducir el déficit presupuestario a menos del 3,9% en 2024, frente al 4,4% del año anterior y el 7,1% en 2020. Esta reducción es fruto de una gestión financiera rigurosa, de un aumento de los ingresos fiscales y de unas elecciones de gasto más acertadas. Además, las reformas fiscales, como la instauración de una contribución social de solidaridad para las rentas altas, han contribuido a una mayor equidad fiscal y a una reducción de las desigualdades.
«Aunque el sistema de financiación de las políticas se ha visto sometido a numerosas presiones en diversos países del mundo, el año 2025 será para nuestro país un año de ambición y continuidad, en el que nos esforzaremos por preservar los resultados honorables obtenidos en los últimos años y por continuar nuestros esfuerzos para garantizar la sostenibilidad de nuestras finanzas públicas.
El Gobierno ha adoptado medidas excepcionales para mantener el ritmo de ejecución de los grandes proyectos, movilizando presupuestos de inversión pública con una tendencia al alza, alcanzando unos 340.000 millones de dirhams este año», precisó.
En el plano económico, el país registró un crecimiento del 4,3% a finales del tercer trimestre de 2024, un rendimiento superior al registrado el año anterior. Los sectores estratégicos, a saber, la industria, el turismo y los servicios, han alimentado esta tendencia. En particular, el sector turístico ha experimentado una afluencia récord de 17,4 millones de visitantes, generando unos ingresos del orden de 112.000 millones de dirhams, lo que supone un aumento del 7,5% con respecto a 2023.
También se destaca el atractivo de Marruecos para las inversiones extranjeras, con inversiones directas extranjeras (IDE) que alcanzaron los 43.200 millones de dirhams (MMDH) en 2024, lo que supone un notable aumento del 24,7% con respecto al año anterior.
«Además de los flujos positivos de las transferencias de los marroquíes residentes en el extranjero, que alcanzaron los 117.700 MMDH a finales de 2024, frente a los 115.300 MMDH de 2023, las exportaciones nacionales han seguido mostrando una dinámica sin precedentes, alcanzando así los 455.000 MMDH a finales de diciembre pasado, con un aumento estimado del 5,8% con respecto a 2023», informó.
Según el jefe del Ejecutivo, esta progresión es el resultado de una serie de iniciativas destinadas a mejorar el clima de negocios, en particular mediante la simplificación de los trámites administrativos, la digitalización de los servicios públicos y una lucha decidida contra la corrupción.
Por otra parte, la implantación de una hoja de ruta estratégica para optimizar el clima de negocios de aquí a 2026 ha permitido poner en marcha un total de 46 proyectos centrados en la transparencia y la competitividad, favoreciendo así un entorno económico sólido.
Por otro lado, Akhannouch destacó medidas concretas para el empleo, afirmando que en 2025 se destinarán 14.000 MMDH a una nueva hoja de ruta destinada a reducir el desempleo y mejorar las competencias de los jóvenes y las mujeres.
«En este sentido, cabe destacar que el gobierno se toma muy en serio las cifras oficiales de las tasas de desempleo, que han disminuido durante el último trimestre de 2024 hasta situarse por debajo del 13%, lo que supone un descenso de aproximadamente 0,8 puntos con respecto al trimestre anterior y de 0,5 puntos con respecto al último trimestre de 2023. Se trata de la tasa más baja registrada en seis trimestres», indicó.
