Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La selección española comenzó su andadura en el Mundial 2026 con un inesperado empate sin goles ante Cabo Verde, en un partido en el que la Roja dominó la posesión, pero fue incapaz de encontrar soluciones ante el orden y la resistencia de un rival que disputaba el primer Mundial de su historia.
El conjunto dirigido por Luis de la Fuente monopolizó el balón desde el inicio, pero su circulación fue demasiado lenta y previsible, facilitando el trabajo defensivo de la selección africana, que planteó un bloque compacto y apenas concedió espacios.
España tuvo ocasiones verdaderamente peligrosas pero no lo logró. El larguero y, sobre todo, la brillante actuación del veterano guardameta caboverdiano Josimar Vozinha frustraron una y otra vez a los atacantes españoles.
Ante la falta de profundidad, el seleccionador español recurrió a Lamine Yamal desde el banquillo en busca de desequilibrio. El joven talento aportó dinamismo y generó algunas acciones de peligro, pero tampoco logró romper la férrea estructura defensiva de Cabo Verde.
Mientras España dejaba escapar dos puntos que parecían obligatorios, Cabo Verde firmó una actuación histórica. En su debut absoluto en una Copa del Mundo, la selección africana demostró personalidad, disciplina táctica y una enorme capacidad de sacrificio para sumar un empate de enorme valor ante una de las favoritas al título.
La Roja deberá reaccionar rápidamente en un grupo H que se presenta más exigente de lo previsto, mientras que Cabo Verde abandona Atlanta con la sensación de haber escrito una de las primeras grandes sorpresas del torneo.
