Rue20 Español/Rabat
La selección de Marruecos afronta un importante contratiempo a escasas horas de su estreno en el Mundial 2026 frente a Brasil. Las bajas confirmadas de Abdessamad Ezzalzouli y Nayef Aguerd obligan al seleccionador, Mohammed Ouahbi, a replantear su esquema táctico para uno de los compromisos más exigentes de la fase inicial del torneo.
El extremo del Real Betis, Abdessamad Ezzalzouli, no podrá disputar la Copa del Mundo después de que los servicios médicos confirmaran un esguince moderado del ligamento de la rodilla, una lesión que requiere varias semanas de recuperación. Considerado una de las principales armas ofensivas de los Leones del Atlas, su ausencia supone un duro golpe para los planes del combinado nacional.
La situación se complica aún más con la baja definitiva de Nayef Aguerd. El central marroquí, apartado de los terrenos de juego desde marzo tras una intervención quirúrgica para tratar problemas en los aductores y persistentes molestias púbicas, no ha conseguido recuperar plenamente su estado físico pese a varios meses de rehabilitación.
Ante este escenario, el cuerpo técnico ha decidido incorporar a Marwane Saâdane, defensor del Al-Fateh saudí, y a Amine Sbaï, extremo del Angers SCO francés, como sustitutos de los dos internacionales lesionados.
En el apartado ofensivo, una de las opciones que gana fuerza para reemplazar a Ezzalzouli es Soufiane Rahimi. El atacante del Al-Ain destaca por su velocidad, capacidad de desequilibrio y facilidad para generar peligro en situaciones de uno contra uno, características similares a las que aportaba el jugador bético.
Sin embargo, Rahimi presenta un perfil diferente, con una mayor tendencia a ocupar zonas interiores del campo, lo que podría obligar a introducir ajustes en la estructura ofensiva del equipo.
Otra alternativa que maneja el seleccionador pasa por adelantar la posición de Azzedine Ounahi. El centrocampista podría aportar creatividad y dinamismo en las transiciones ofensivas, aunque esta variante exigiría un elevado nivel de equilibrio táctico para evitar espacios que una selección como Brasil podría aprovechar.
Entre las opciones que también estudia el cuerpo técnico figuran Chamseddine Talbi, Yassine Gessime y otros jóvenes talentos que podrían aportar frescura y atrevimiento en un encuentro de máxima exigencia. Gessime, especialmente, ha dejado buenas impresiones en las últimas concentraciones gracias a su capacidad para atacar los espacios y ofrecer profundidad al juego marroquí.
La ausencia de Ezzalzouli y Aguerd pone a prueba la capacidad de reacción de Ouahbi, quien asumió recientemente la dirección técnica de la selección y deberá tomar decisiones decisivas para mantener la competitividad de Marruecos frente a una de las grandes favoritas al título. Con varias alternativas sobre la mesa, el técnico busca ahora la fórmula adecuada para minimizar el impacto de dos bajas de enorme peso en el debut mundialista ante la selección brasileña.
