Rue20 Español/Rabat
Gracias a una temporada de lluvias abundantes que ha permitido la recuperación del sector agrícola, Marruecos ha experimentado un notable ascenso en las exportaciones de aceite de oliva, situándose ya como el cuarto principal proveedor de España.
Según datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresas de España recopilados por DataComex, en los últimos meses Marruecos ha pasado del décimo puesto a ocupar el cuarto lugar entre los exportadores de aceite de oliva al mercado español, solo por detrás de Túnez, Portugal e Italia.
En la campaña 2025-2026, el Reino ha registrado un incremento espectacular en sus envíos. Entre octubre y febrero, la cuota de Marruecos en las importaciones españolas de aceite de oliva pasó del 2,01% al 7,48%, casi triplicándose en una sola temporada.
Concretamente, entre enero y febrero de 2026, Marruecos exportó 2.963,83 toneladas de aceite de oliva a España, frente a las apenas 55,21 toneladas del mismo período del año anterior. Asimismo, entre noviembre y diciembre de 2025, las exportaciones marroquíes alcanzaron las 1.429,97 toneladas, casi el doble de las 730,83 toneladas registradas en el mismo periodo de 2024.
Este salto se explica por el fin de una prolongada sequía que afectó al país durante al menos siete años consecutivos y que había reducido drásticamente la producción oleícola. La buena campaña de lluvias de 2025 ha permitido una fuerte recuperación.
La Federación Interprofesional Oleícola de Marruecos prevé para la temporada 2025/2026 una producción de alrededor de 200.000 toneladas de aceite de oliva, más del doble de las 90.000 toneladas alcanzadas en 2024. La cosecha de aceitunas podría alcanzar los 2 millones de toneladas, frente a las 950.000 toneladas de la temporada anterior.
“Marruecos está a punto de recuperar rápidamente, e incluso superar, sus niveles récord de producción de aceite de oliva*, declaró Ghizlane Tazi, directora general de Noor Fès, productor marroquí galardonado en varias ocasiones, al medio Olive Oil Times.
Tazi atribuyó esta dinámica a “la expansión de las plantaciones, las recientes inversiones en instalaciones de molienda de última generación, la fuerte demanda en los mercados internacionales y las favorables condiciones meteorológicas de 2025”.
Este avance refuerza la posición de Marruecos como una potencia agroalimentaria emergente en el mercado europeo, una trayectoria que comenzó hace aproximadamente dos décadas.
