Rue20 Español/Rabat
El Banco Africano de Desarrollo (BAD) afirmó que Marruecos avanza hacia una transformación estratégica “sin precedentes” en los sectores de la energía y el agua, impulsada por el aumento de las energías renovables, la reducción de la dependencia energética y la aceleración de los proyectos de desalinización de agua de mar.
En su último informe sobre la evaluación del “Programa de Apoyo a la Gobernanza Económica y la Capacidad de Resiliencia ante el Cambio Climático”, la institución financiera africana destacó que el Reino consolida su posición como uno de los principales actores africanos en materia de transición energética y seguridad hídrica.
Según el informe, Marruecos elevó la proporción de energías renovables hasta el 45 por ciento de su capacidad eléctrica instalada en 2025, superando los 5,4 gigavatios, frente al 42 por ciento registrado un año antes. El BAD subrayó que esta dinámica acerca al país a su nuevo objetivo de alcanzar el 52 por ciento de capacidad eléctrica procedente de fuentes renovables en 2027, adelantando así la meta inicialmente prevista para 2030.
La institución también destacó la reducción de la dependencia energética del Reino, que pasó de cerca del 97 por ciento en 2008 a menos del 87 por ciento en 2024, resultado de una estrategia sostenida de diversificación de fuentes de energía y modernización del modelo energético nacional.
El informe calificó de “muy satisfactorio” el balance marroquí en los sectores energético e hídrico, resaltando los progresos logrados en la modernización de infraestructuras, el fortalecimiento del atractivo inversor y el aumento de la resiliencia frente al cambio climático y el estrés hídrico.
En el ámbito económico, el BAD prevé que Marruecos mantenga un crecimiento sólido durante los próximos años, con tasas estimadas del 4 por ciento en 2026 y del 4,3 por ciento en 2027, tras alcanzar el 4,4 por ciento en 2025. La institución atribuye estas perspectivas a la recuperación agrícola, el dinamismo del turismo, las inversiones públicas y el incremento de las exportaciones industriales de alto valor añadido.
El informe pone igualmente el acento en las reformas regulatorias emprendidas para liberalizar y modernizar el mercado eléctrico, así como para ampliar la participación del sector privado en las energías renovables y la descarbonización de la economía.
Entre las medidas destacadas figura la puesta en marcha del sistema de “certificados de origen de electricidad verde”, destinado a rastrear el origen de la energía renovable utilizada por las industrias y facilitar la adaptación de las empresas marroquíes a las nuevas exigencias ambientales de los mercados internacionales, especialmente europeos.
Asimismo, el BAD señaló los avances en la generalización de contadores inteligentes y la regulación de las empresas de servicios energéticos (ESCO), orientadas a mejorar la eficiencia energética y reducir el consumo eléctrico.
El informe también destacó el fortalecimiento del papel de la Autoridad Nacional de Regulación de la Electricidad, que desde 2024 ha adoptado ocho nuevas decisiones regulatorias relacionadas con el acceso a las redes de transporte y distribución, la integración de energías renovables y la gestión del excedente de electricidad producido por instalaciones autónomas.
En materia de seguridad hídrica, el Banco Africano de Desarrollo subrayó la aceleración “sin precedentes” de los proyectos de desalinización de agua de mar para hacer frente a los efectos de la sequía y la presión sobre los recursos hídricos tradicionales.
Actualmente, Marruecos dispone de 17 plantas desalinizadoras con una capacidad conjunta superior a los 350 millones de metros cúbicos anuales. Además, cuatro nuevas estaciones se encuentran en construcción, con una capacidad adicional estimada en 567 millones de metros cúbicos al año, mientras que otras 11 plantas están programadas para responder a las necesidades de agua potable, agricultura e industria.
El informe también resaltó la culminación de la reforma de las empresas regionales multiservicios mediante la creación y activación de 12 entidades regionales encargadas de la gestión territorial del agua y la electricidad entre 2024 y 2025.
Finalmente, el BAD concluyó que el conjunto de reformas y proyectos emprendidos por Marruecos refuerza significativamente la capacidad del país para afrontar crisis externas y desafíos climáticos, señalando que el Reino avanza con firmeza hacia el cumplimiento e incluso la superación de los objetivos fijados en el programa de resiliencia climática respaldado por la institución africana.
