Rue20 Español/Rabat
Marruecos y Malí han dado un nuevo impulso a su asociación bilateral en el marco de una dinámica relanzada que combina consolidación diplomática y aceleración de proyectos estructurales, con especial énfasis en los sectores de la salud y la energía.
Este avance se produce en un contexto marcado por un reposicionamiento estratégico de Bamako respecto a la cuestión del Sáhara marroquí y una voluntad compartida de fortalecer la cooperación Sur-Sur. Las autoridades de ambos países han intensificado sus intercambios sectoriales y políticos, consolidando así una relación considerada prioritaria.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Malí, el ministro Abdoulaye Diop recibió el jueves 23 de abril en Bamako a una delegación marroquí de alto nivel en visita de trabajo. La misión incluyó representantes del Ministerio de Sanidad y Protección Social y de la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable, en presencia del embajador del Reino de Marruecos en Malí.
Las conversaciones se centraron en sectores clave para el desarrollo, especialmente la sanidad y la energía. En el ámbito sanitario, ambas partes abordaron el refuerzo de las infraestructuras hospitalarias, el desarrollo de industrias biomédicas y farmacéuticas, la mejora del equipamiento técnico y la formación de recursos humanos. Asimismo, se exploraron mecanismos para ampliar la capacidad del sistema de salud maliense mediante asociaciones específicas y transferencia de experiencia.
En materia energética, los intercambios pusieron el acento en el fortalecimiento de la producción, el transporte y la distribución de electricidad, en un contexto donde el acceso a la energía sigue siendo un desafío central para el desarrollo económico y social del país saheliano. Esta cooperación se basa en la experiencia marroquí en infraestructuras y energías renovables, con un enfoque orientado a la co-construcción y al intercambio de conocimientos.
Ambos países subrayaron la necesidad de acelerar la implementación de proyectos prioritarios, en línea con las orientaciones de sus respectivas autoridades, destacando un modelo de cooperación basado en la solidaridad y la convergencia de intereses en beneficio de sus poblaciones.
Este acercamiento se enmarca también en un giro diplomático significativo por parte de Malí. El pasado 10 de abril, Bamako anunció la retirada de su reconocimiento de la llamada “rasd” tras una revisión del expediente, y expresó su respaldo al plan de autonomía propuesto por Marruecos, al que calificó como la única base seria y creíble para resolver el conflicto. Esta posición refuerza la dinámica internacional favorable a la iniciativa marroquí.
