Rue20 Español/Rabat
El diario deportivo español AS ha publicado un extenso reportaje en el que se revelan nuevos detalles sobre la polémica final de la Copa de África entre Marruecos y Senegal, un encuentro que continúa generando debate a casi 80 días de su disputa.
En un contexto aún sin cierre oficial, el medio sostiene que “Senegal se llevó la Copa, de la que ya alardea de forma oficial, pero la última palabra aún no está escrita”, subrayando que Marruecos mantiene su posición de defensa institucional y no ha renunciado a agotar todas las vías reglamentarias.
Recomendaciones ignoradas y polémica logística
Según el artículo de AS, parte del origen de la controversia estaría en decisiones previas al encuentro. El medio afirma que “la federación decidió hacer ‘caso omiso’ a las recomendaciones, tanto de la confederación como de la propia Marruecos y las fuerzas de seguridad”, en referencia a la organización del desplazamiento de la selección senegalesa hacia Rabat.
El reportaje añade que la CAF habría incluso propuesto alternativas logísticas para evitar incidencias, pero estas no habrían sido aceptadas por la delegación senegalesa, lo que, según fuentes citadas por el periódico, habría contribuido a tensar el ambiente previo a la final.
El centro de alto rendimiento, en el centro del debate
Otro de los puntos más discutidos ha sido la utilización del Complejo Mohammed VI, donde ambas selecciones habrían coincidido durante la preparación del partido. Senegal denunció una presunta falta de confidencialidad táctica, aunque el medio español matiza esta versión.
En palabras recogidas por AS, “el centro cuenta con 14 campos de fútbol, además de otras instalaciones”, destacando además que otras selecciones, como Camerún, ya habían compartido previamente el mismo espacio “sin que hubiera altercado alguno” y sin presentar quejas similares.
Marruecos defiende la normalidad organizativa
En este sentido, el artículo subraya la postura implícita de normalidad organizativa por parte de Marruecos, que garantizó condiciones de alto nivel a todas las selecciones participantes. El uso del complejo habría respondido a estándares habituales en competiciones de alto nivel, sin precedentes de incidentes en ediciones anteriores.
El punto de mayor controversia llegó durante el propio encuentro. Según relata AS, el partido se vio interrumpido tras un penalti en el minuto 97, lo que desencadenó una serie de incidentes y la retirada temporal de la selección senegalesa del terreno de juego como forma de protesta.
El medio describe que “Senegal decidió salir del campo a modo de protesta. Casi toda la plantilla, a excepción de Sadio Mané y algunos integrantes del cuerpo técnico, fue rumbo al vestuario con la intención de no volver al verde”.
Asimismo, se cita un informe de Le Monde recogido por AS, donde se apunta que “se habían dado instrucciones institucionales (…) al árbitro del partido para que no sancionara a los jugadores senegaleses con tarjeta amarilla (…) para preservar el partido”, lo que, según el texto, habría evitado posibles expulsiones.
