Rue20 Español/Rabat
La estrecha cooperación entre la Policía Nacional española y las autoridades marroquíes ha resultado determinante en una macrooperación antidroga que ha culminado con el desmantelamiento de una compleja red de narcotráfico transfronteriza, la detención de 27 personas y la incautación de más de 17 toneladas de hachís.
La operación permitió además la aprehensión del considerado cerebro de la organización, conocido como “el ingeniero de los túneles” o “el padrino del túnel”, acusado de liderar una de las infraestructuras clandestinas más avanzadas jamás detectadas en Ceuta.
El dispositivo criminal había construido un túnel secreto de gran sofisticación cuya entrada se encontraba ocultada tras un refrigerador industrial insonorizado en el interior de un almacén.
La estructura subterránea, organizada en tres niveles, incluía un pozo de descenso, una cámara de almacenamiento de droga y un corredor que conectaba directamente con territorio marroquí. Equipado con raíles, vagonetas, sistemas de elevación, bombas de agua y aislamiento acústico de alta tecnología, el túnel permitía el transporte discreto de grandes cantidades de hachís entre ambos lados de la frontera.
Según las investigaciones, la red contaba con una estructura jerarquizada. Un segundo implicado operaba desde Ceuta coordinando la logística y las transacciones, mientras que el principal responsable no solo supervisaba el diseño y funcionamiento del túnel, sino que también habría participado en la construcción de otra infraestructura subterránea detectada anteriormente por las autoridades.
La operación movilizó a más de 250 agentes y se desarrolló mediante registros simultáneos en varias provincias, entre ellas Ceuta, Marbella, Cádiz, Huelva y Pontevedra. El balance final incluye, además de las detenciones, la incautación de más de 17 toneladas de hachís, 88 kilogramos de cocaína, 1,43 millones de euros en efectivo, 66 dispositivos de comunicación y 15 vehículos de lujo.
El Ministerio del Interior español ha calificado la intervención como un golpe decisivo contra las redes internacionales de narcotráfico, subrayando la complejidad de una organización considerada una auténtica “red de redes” por sus ramificaciones transnacionales.
Las autoridades de España y Marruecos mantienen abiertas las investigaciones de forma conjunta con el objetivo de identificar posibles extensiones de la organización y desarticular completamente su estructura operativa en ambos países.
