Rue20 Español/Rabat
Marruecos ha dado un nuevo paso en sus preparativos para la Copa del Mundo 2030 con el inicio de las obras de la futura estación del Gran Estadio Hassan II, una infraestructura estratégica destinada a reforzar la conectividad del complejo deportivo con las principales ciudades del país.
Ubicado en las proximidades del futuro estadio, este proyecto de gran envergadura está llamado a convertirse en un nodo central del sistema de transporte, facilitando desplazamientos rápidos y eficientes durante el evento y más allá.
La estación estará conectada tanto a la línea de alta velocidad Al Boraq como a la red exprés regional (RER), lo que permitirá reducir significativamente los tiempos de viaje hacia Casablanca y Rabat, estimados entre 15 y 20 minutos.
Diseñada para acoger hasta 12 millones de pasajeros al año, la infraestructura está dimensionada para responder a los importantes flujos previstos, especialmente durante grandes eventos deportivos y culturales.
La Oficina Nacional de Ferrocarriles (ONCF) ha concluido recientemente el proceso de adjudicación del proyecto tras una evaluación rigurosa de las ofertas.
Un operador, cuya experiencia en el sector es ampliamente reconocida, fue seleccionado por la competitividad de su propuesta, considerada la más ventajosa desde el punto de vista técnico y administrativo, pese a superar ligeramente la estimación inicial fijada en 410 millones de dírhams, según el resultado de la licitación abierta n° 03/2026/LGV.
El contrato adjudicado abarca un amplio conjunto de obras, que incluyen la construcción de la estación, la adecuación de andenes, el acondicionamiento de espacios exteriores y zonas de intermodalidad —como áreas de espera, taxis y estacionamientos—, así como trabajos de carreteras y redes diversas. El proyecto contempla igualmente la creación de espacios comerciales y paisajísticos para valorizar el entorno del complejo.
Duración estimada de las obras es de 24 meses
Este proyecto forma parte de un ambicioso programa liderado por la ONCF que prevé la construcción de 24 nuevas estaciones, tres tecnicentros y nueve estaciones de mantenimiento en todo el país.
Dicho plan acompaña la extensión de la línea de alta velocidad entre Kenitra y Marrakech, reflejando la determinación de Marruecos de modernizar su red ferroviaria y consolidarse como un actor clave en la movilidad regional.
