Rue20 Español/El Yadida
Tras más de ocho meses de operación efectiva, el oleoducto de agua desalinizada que conecta la plataforma industrial de Jorf Lasfar con los sitios mineros de Juribga comienza a consolidarse como uno de los proyectos de referencia mundial en materia de transporte de agua no convencional a gran escala, con resultados operativos calificados como altamente productivos.
La infraestructura, conocida como J2K, se extiende a lo largo de más de 200 kilómetros y constituye una de las piezas clave de la nueva arquitectura hídrica impulsada por Marruecos para responder simultáneamente a las necesidades industriales y al abastecimiento de agua potable en distintas regiones del país.
Un proyecto estructurante bajo supervisión de OCP Green Water
El proyecto está supervisado por OCP Green Water, filial del Grupo OCP, dedicada al desarrollo, producción y comercialización de agua no convencional.

Su arquitectura se basa en la interconexión entre una planta desalinizadora situada en la costa atlántica y la plataforma industrial de Jorf Lasfar, con los complejos mineros de fosfatos de Juribga, considerada una de las mayores cuencas de fosfatos del mundo.
Este sistema permite el transporte continuo de agua desalinizada desde el litoral hasta el interior, integrando infraestructuras industriales y mineras en un mismo ecosistema hídrico.

Una experiencia sin precedentes en gestión del agua
El proyecto representa un salto cualitativo en la gestión de los recursos hídricos, al introducir un modelo de transporte de agua desalinizada a larga distancia para usos industriales y potables.
Esta experiencia es descrita como sin precedentes a escala internacional por su capacidad de combinar eficiencia industrial, sostenibilidad ambiental y seguridad hídrica.

En el plano estratégico, el sistema ha permitido al Grupo OCP alcanzar su independencia total en agua no convencional dos años antes del horizonte fijado en su hoja de ruta de 2027, gracias a la combinación de desalinización de agua de mar y reutilización de aguas residuales en distintos polos industriales.
Impacto territorial: Abastecimiento urbano e industrial
En menos de tres años, OCP Green Water ha logrado asegurar el suministro de agua potable en varias ciudades costeras. Actualmente, el abastecimiento de Safi y El Yadida se realiza de forma íntegra mediante agua desalinizada, mientras que una parte significativa del sur de Casablanca también se beneficia del sistema.

En una segunda fase, el proyecto prevé extender el suministro de agua potable a Juribga, además de cubrir de forma estable las necesidades industriales de sus complejos mineros de fosfatos.
240 millones de metros cúbicos al año
Según declaraciones recogidas por el medio Rue20, Bousselham Othmane, responsable de la gestión de las unidades de OCP Green Water en la plataforma de Jorf Lasfar, confirmó que la planta desalinizadora suministra actualmente millones de metros cúbicos de agua tanto a las instalaciones industriales del grupo como a la empresa regional de distribución de la región de Casablanca-Settat.

El responsable subrayó que el sistema garantiza igualmente el abastecimiento de El Yadida y su entorno, así como del sur de Casablanca, en el marco de la estrategia verde del Grupo OCP lanzada de forma consolidada en 2022.
Esta estrategia ha permitido alcanzar un nivel de dependencia del 100% en agua no convencional, mediante la combinación de desalación y reciclaje de aguas usadas en varios polos industriales, incluidos Juribga, Youssoufia, Benguerir y parte de Marrakech.

Ejecución en tiempo récord y expansión del sistema
Entre los hitos más destacados figura la construcción de la planta desalinizadora de Jorf Lasfar, ejecutada en apenas siete meses, lo que permitió iniciar el suministro a Casablanca a finales de 2024.
Durante el año 2025, los volúmenes transferidos hacia Casablanca alcanzaron aproximadamente 60 millones de metros cúbicos, contribuyendo de manera directa a la preservación de las reservas hídricas tradicionales, especialmente las presas.

De cara al futuro, OCP Green Water proyecta ampliar el perímetro de beneficiarios del sistema, con especial atención a Marrakech y a las instalaciones químicas del grupo en la zona de “Mzinda”.
Un oleoducto de 200 kilómetros para la industria minera
Por su parte, Hamza Kenbban, responsable de operaciones y mantenimiento de estaciones y tuberías de bombeo en los sitios mineros de Juribga, indicó que la infraestructura tiene capacidad para bombear hasta 80 millones de metros cúbicos de agua desalinizada al año hacia los complejos mineros.

El oleoducto, que supera los 200 kilómetros de longitud, parte de Jorf Lasfar y llega hasta Juribga, mediante una estación principal de bombeo capaz de distribuir el recurso hacia minas y plantas de lavado de fosfatos.
Este sistema permite cubrir el 100% de las necesidades industriales del complejo minero con agua desalinizada, reforzando significativamente la sostenibilidad ambiental del sector extractivo en Marruecos.

Competencias nacionales y visión estratégica
Los responsables del proyecto subrayan además que su ejecución ha sido realizada íntegramente por competencias marroquíes, desde los estudios de ingeniería hasta la construcción y operación, consolidándolo como un modelo de infraestructura estratégica basado en la innovación y la preservación de los recursos naturales.
En términos de capacidad, OCP Green Water aspira a alcanzar 300 millones de metros cúbicos de producción anual de agua desalinizada de aquí a 2027, frente a una capacidad actual de alrededor de 240 millones de metros cúbicos, destinados tanto a usos industriales como al abastecimiento urbano.

Este proyecto confirma la aceleración de la transición hídrica en Marruecos hacia soluciones estructurales basadas en la desalinización del agua de mar y la reutilización, en respuesta directa a los desafíos crecientes de la sequía y la presión sobre los recursos hídricos convencionales.
