Rue20 Español/Rabat
A medida que se acerca la temporada agrícola de verano, India ha intensificado sus esfuerzos para asegurar el abastecimiento de fertilizantes en un contexto internacional marcado por fuertes incertidumbres geopolíticas y tensiones en las cadenas de suministro.
Según informa la agencia Reuters, Nueva Delhi ha multiplicado los contactos con diversos proveedores internacionales, entre ellos Marruecos, que consolida su posición como actor estratégico en el mercado mundial de fertilizantes.
Entre los mayores importadores globales de fertilizantes, India mantiene conversaciones con socios como Rusia, Bielorrusia y Marruecos, con el objetivo de anticipar posibles restricciones en la oferta global. Esta estrategia se produce a pocos meses del pico estacional de demanda, que suele concentrarse entre junio y julio, coincidiendo con las campañas de siembra de arroz, maíz, algodón y oleaginosas.
La dependencia india de las importaciones sigue siendo estructural. El país se abastece masivamente de urea, fosfato diamónico (DAP), potasa y gas natural licuado, insumo clave para la producción de fertilizantes nitrogenados. Una parte significativa de estos suministros proviene de Oriente Medio, que representa cerca de la mitad de las importaciones indias de urea y DAP, lo que expone a India a posibles perturbaciones derivadas de la inestabilidad regional.
Reuters señala además que las existencias actuales en India son superiores a las de 2025, con un aumento del 10,7% en el caso de la urea y del 105% para el DAP. No obstante, las autoridades mantienen una postura prudente ante la volatilidad del mercado. Una fuente gubernamental citada por la agencia advierte que, si el conflicto se prolonga, los suministros podrían verse restringidos, lo que justifica la búsqueda activa de proveedores alternativos.
En este contexto, Marruecos emerge como un socio clave. A través del OCP Group, el país norteafricano figura entre los principales exportadores mundiales de fertilizantes fosfatados y desempeña un papel central en el abastecimiento de mercados estratégicos como el indio. Ambos países han firmado acuerdos de largo plazo para la importación de alrededor de 2,5 millones de toneladas anuales de fertilizantes, destinados a cubrir las necesidades agrícolas de India para el periodo 2025-2026.
Esta dinámica forma parte de una estrategia más amplia de diversificación de suministros por parte de Nueva Delhi, en un sector fuertemente regulado y dependiente de subvenciones públicas, donde las empresas coordinan sus compras internacionales para reducir la exposición a la volatilidad de precios y riesgos logísticos.
Paralelamente, las tensiones en los mercados globales continúan intensificándose. Las perturbaciones en los flujos de gas, esenciales para la producción de urea, junto con las restricciones a la exportación impuestas por China, han impulsado el encarecimiento de los fertilizantes, cuyos precios han pasado de menos de 425 dólares por tonelada antes de la crisis a más de 600 dólares en la actualidad.
En este contexto de creciente presión sobre las cadenas de suministro, el interés por Marruecos no se limita a India. Estados Unidos también ha iniciado conversaciones con Rabat para asegurar sus necesidades de fertilizantes fosfatados, mientras que el sector agrícola estadounidense reclama una flexibilización de las restricciones en un mercado mundial cada vez más tensionado.
