Rue20 Español/Rabat
Las precipitaciones registradas a finales de marzo en la región de Casablanca-Settat han generado un clima de alivio entre los agricultores, tras varios años consecutivos de escasez hídrica.
Este episodio lluvioso llega en un momento clave del calendario agrícola y abre perspectivas más favorables para la campaña en curso, tanto en términos de producción como de disponibilidad de recursos hídricos.
En diferentes zonas agrícolas cercanas a Casablanca y Settat, las lluvias han contribuido a reactivar los suelos, que presentaban signos de debilitamiento debido a la prolongada sequía.
La humedad acumulada favorece la recuperación de las tierras y mejora las condiciones para el desarrollo de los cultivos, en un contexto donde el estrés hídrico había condicionado de manera significativa las temporadas anteriores.
Uno de los efectos más inmediatos se observa en la regeneración de los pastos y la disponibilidad de forraje, elementos esenciales para la ganadería.
Estas precipitaciones también permiten una infiltración progresiva del agua en el subsuelo, lo que contribuye a una recarga parcial de los acuíferos y refuerza las reservas hídricas destinadas al riego agrícola.
La incidencia de estas lluvias resulta especialmente relevante en cultivos como los cereales —entre ellos el trigo y la cebada—, cuya fase de crecimiento depende en gran medida de la disponibilidad de agua en este periodo.
Asimismo, beneficia a los cultivos de primavera, como el maíz, las hortalizas y los forrajes, que requieren aportes hídricos importantes al inicio de su ciclo de desarrollo.
En términos económicos, la mejora en la disponibilidad de pastos puede contribuir a reducir los costes de alimentación del ganado, al disminuir la dependencia de recursos externos. Al mismo tiempo, la mejora del estado de los suelos y la reconstitución parcial de las reservas de agua refuerzan las condiciones necesarias para una campaña agrícola más estable.
En conjunto, este retorno de las precipitaciones ha sido recibido como un factor de impulso para el sector, que observa con mayor confianza la evolución de la temporada y mantiene la expectativa de que continúen las lluvias en las próximas semanas para consolidar una recuperación más sostenida tras años de sequía.
