Rue20 Español/Rabat
Las exportaciones de vehículos fabricados en España hacia Marruecos experimentaron un aumento del 30% en 2025, consolidando al Reino como un socio estratégico clave para el sector automotriz español en un contexto de caída histórica de la demanda en los mercados europeos tradicionales.
Según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), las ventas de coches españoles a Marruecos generaron cerca de 600 millones de euros, lo que representa un incremento del 26,9% en valor financiero y eleva la cuota del mercado marroquí al 1,5%.
Esta irrupción se produce mientras Europa, que sigue concentrando el 93,1% de las exportaciones españolas, registró retrocesos significativos: Francia y Alemania, principales clientes, mostraron descensos del 13% y 9,2% respectivamente, mientras que Reino Unido y Turquía completan el grupo de mercados europeos más afectados.
El contraste se refleja también en la balanza comercial del sector, que sufrió una caída del 36,3% en 2025, situando el superávit en 10.190 millones de euros, el nivel más bajo desde la crisis de 2009. Esta situación se explica por una contracción del 4,3% de la producción nacional combinada con la frialdad de los mercados continentales, lo que podría impulsar a los fabricantes españoles a orientar sus estrategias hacia mercados emergentes más dinámicos.
Marruecos, primer productor de vehículos particulares en África, se posiciona ahora como un competidor directo de los polos industriales europeos, especialmente en los segmentos de coches compactos y eléctricos. Su crecimiento coincide con un repunte general del país en diversos sectores económicos, incluyendo turismo, bienes raíces y exportaciones agrícolas, consolidando su rol como un motor de desarrollo regional.
Con este panorama, la industria automotriz española apunta a consolidar su relación con Marruecos como una vía para compensar la caída de la demanda europea y reforzar su presencia en mercados con alto potencial de crecimiento.
