Rue20 Español/Sevilla
André Azoulay, consejero de SM el Rey Mohammed VI, apeló en Sevilla a reforzar el respeto a la diferencia y la convivencia entre religiones durante un encuentro celebrado con motivo del mes de Ramadán.
El acto tuvo lugar en el pabellón Hassan II de la ciudad andaluza y fue organizado en colaboración con la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, en torno a una mesa de iftar que reunió a diversos asistentes en un ambiente de intercambio y diálogo.
Durante su intervención, Azoulay subrayó la importancia de preservar el diálogo interreligioso en un contexto internacional marcado por tensiones y divisiones.
El consejero real insistió en la necesidad de mantener espacios de convivencia entre diferentes creencias y culturas, destacando que tanto Marruecos como Andalucía comparten una herencia histórica basada en la coexistencia entre religiones.
El responsable marroquí evocó las raíces de ese modelo de convivencia, señalando que ambas orillas del Mediterráneo constituyeron durante siglos un espacio donde distintas tradiciones religiosas pudieron compartir un terreno común. Según explicó, ese legado histórico sigue ofreciendo hoy una referencia válida para promover el respeto mutuo y la comprensión entre comunidades.
Al abordar la cuestión de la identidad, Azoulay recurrió a su experiencia personal como judío marroquí. En ese contexto recordó una enseñanza recibida durante su juventud, según la cual la preservación de la identidad religiosa pasa por respetar a quienes profesan otras creencias y por preocuparse por el bienestar de los demás con el mismo compromiso que se tiene hacia uno mismo.
El consejero del monarca explicó que la práctica religiosa y el respeto a la fe están íntimamente ligados al reconocimiento de la dignidad y los derechos de los seguidores de otras religiones. En ese sentido, defendió que la convivencia solo puede sostenerse cuando se garantiza igualdad en materia de justicia, respeto y consideración.
Azoulay también ofreció una reflexión sobre la situación actual del mundo, que describió como una etapa atravesada por divisiones, distintas formas de violencia y tentaciones de exclusión. Frente a ese panorama, destacó el papel de la Fundación Tres Culturas, creada hace veinticinco años por iniciativa del rey Hassan II y respaldada hoy por SM el Rey Mohammed VI.
A su juicio, esta institución actúa como un “guardián vigilante” de los valores universales y contribuye a preservar lo que definió como la “luz de la paz y la escucha” entre las distintas culturas y religiones.
En la parte final de su intervención, el consejero real instó a los asistentes a no permanecer pasivos ante los desafíos contemporáneos. “No debemos convertirnos en espectadores silenciosos, indiferentes o inactivos cuando el peligro está a nuestras puertas”, afirmó, advirtiendo de los riesgos que supone la negación de la diferencia.
Azoulay concluyó subrayando que la defensa de la diversidad exige compromiso activo tanto de las instituciones como de la ciudadanía. En este sentido, sostuvo que es necesario “decirlo, enseñarlo y explicarlo” para contrarrestar el rechazo del otro, antes de comparar la misión de la Fundación Tres Culturas con “la lámpara de Aladino que el mundo necesita” para seguir iluminando el camino de la convivencia.
