Rue20 Español/Rabat
Venezuela podría estar encaminándose hacia un giro significativo en su postura diplomática respecto a la cuestión del Sáhara marroquí, con indicios de una posible revisión de su reconocimiento al Polisario y una reactivación de sus relaciones bilaterales con el Reino de Marruecos.
Según datos diplomáticos que circulan en diversos círculos políticos de América Latina, las autoridades venezolanas estudian actualmente medidas destinadas a redefinir su posicionamiento en este dossier, en un contexto marcado por la creciente actividad diplomática de Rabat para consolidar apoyos internacionales a su soberanía sobre el Sáhara.
Según varios informes, Caracas estaría preparando un paso diplomático en las próximas semanas que podría incluir la recepción por parte de la presidenta interina venezolana del ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita.
Este eventual encuentro se enmarcaría en los esfuerzos orientados a restablecer la confianza entre ambos países y a abrir una nueva etapa en sus relaciones políticas y diplomáticas.
Las mismas fuentes apuntan además a que las autoridades venezolanas analizan la posibilidad de abrir un consulado en la ciudad de Dajla, situada en el Sáhara marroquí. De concretarse, esta iniciativa constituiría un gesto político de gran alcance y podría interpretarse como una señal de cambio en la posición tradicional de Caracas sobre este asunto.
Este posible desarrollo se produce en un contexto de intensa ofensiva diplomática emprendida por el Reino de Marruecos en los últimos años para reforzar el respaldo internacional a su integridad territorial.
En ese marco, numerosos países han abierto representaciones consulares en ciudades del Sáhara como Dajla y El Aaiún, en una dinámica que Rabat considera un reconocimiento implícito de su soberanía sobre el territorio.
De confirmarse este viraje, Venezuela se sumaría a la tendencia observada en diversos países de África y América Latina que han revisado sus posiciones respecto al expediente del Sáhara marroquí.
