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Tras dos años de descenso, España relanzó en 2025 sus importaciones de sandía, con Marruecos reafirmando su papel central en el suministro del mercado español.
Según datos del servicio estadístico Estacom (ICEX–Agencia Tributaria), las empresas españolas importaron 96,78 millones de kilos de sandía durante el año, por un valor total de 87,22 millones de euros, equivalentes a unos 960 millones de dírhams.
Este repunte sigue a un descenso significativo registrado entre 2022 y 2024, tras un récord histórico de 146,78 millones de kilos en 2022 y una caída a 80,32 millones en 2024.
En términos de largo plazo, las importaciones españolas han crecido un 424 % en quince años, pasando de 18,47 millones de kilos en 2011 a casi 97 millones en la actualidad, mientras que el valor de las compras aumentó un 703 %.
Marruecos se consolidó como proveedor dominante, con 49,53 millones de kilos vendidos a España en 2025, el 51,18 % del total de importaciones, por un valor de 49,93 millones de euros (unos 550 millones de dírhams). El precio medio alcanzó 1,01 euros por kilo (cerca de 11 dírhams/kg). La evolución a largo plazo es notable: en 2011, España solo importaba 1,34 millones de kilos desde Marruecos, multiplicándose por 37 en quince años.
Tras Marruecos, los principales proveedores en 2025 fueron Senegal con 12,95 millones de kilos (13,38 % del total), Mauritania con 8,61 millones, Brasil con 6,65 millones e Italia con 5,4 millones de kilos.
En cuanto a la distribución por territorio español, Barcelona se mantiene como la principal puerta de entrada de sandía importada con 24,63 millones de kilos, seguida de Almería, que pese a ser la primera región productora nacional importó 15,08 millones de kilos. Murcia, Madrid y Valencia completan la clasificación de principales zonas de importación.
Para Marruecos, estos datos reflejan la consolidación de su posición en el mercado español y, de forma más amplia, en el suministro temprano del mercado europeo. La competitividad logística, la proximidad geográfica y la extensión de invernaderos en las regiones productoras del sur del Reino son factores clave en este éxito.
